5 RAZONES PARA PRACTICAR YOGA (SOBRETODO EN LA MENOPAUSIA)

5 RAZONES PARA PRACTICAR YOGA (SOBRETODO EN LA MENOPAUSIA)

Cada vez se está poniendo más de moda, lo practican tanto mujeres como hombres de todas las edades, en cualquier lugar, y cada vez tiene más visibilidad, en gran parte gracias a las celebrities que muestran cómo realizan esta práctica pero, ¿qué sabes del yoga?

¿Qué es el yoga?

Se trata de una disciplina milenaria que va más allá del ejercicio y que se puede practicar a cualquier edad y con cualquier condición física.

Es el conjunto de técnicas de concentración derivadas de una doctrina filosófica hindú que se practican para conseguir un mayor control físico y mental.

¿Qué tipos de yoga existen?

En occidente podemos encontrar diferentes tipos de yoga, por tanto si estás buscando clases debes saber bien cuál es la diferencia entre ellos para apuntarte a la que más se ajusta a lo que buscas o deseas probar.

Hatha Yoga: es uno de los más conocidos, y se caracteriza por la realización de Asanas (posturas de yoga). Una sesión de Hatha Yoga suele incluir una primera parte de meditación o relajación inicial, unos ejercicios de calentamiento (con posturas como el Saludo al sol y el Saludo a la luna) y la realización de Asanas. Finalmente se vuelve al estado de relajación.

Vinyasa Yoga: es parecido al Hatha Yoga, y se diferencia, principalmente, por que las posturas se realizan de forma más fluida, es decir, se permanece menos tiempo en cada postura que en el Hatha Yoga.

– Yoga Iyengar: es una variación del Hatha Yoga que se caracteriza principalmente por la perfección en el alineamiento de la postura y la permanencia en ésta (más tiempo que en el Hatha Yoga).

– Kundalini Yoga: este tipo de yoga se centra menos en las Asanas y más en la respiración (Pranayama), los mantras (frases o sonidos) y la meditación (Dhyana), así como en las Bhandas, Mudras y Kriyas (enfocadadas en los canales energéticos).

– Nada Yoga: es conocido como el Yoga del sonido y se basa en que el sonido es una vibración (forma de energía) que interfiere en nuestros cuerpos, mente y espíritu. Utiliza el sonido Ohm (sonido sagrado que manifiesta el sonido del universo) y ciertos tipos de música. Su objetivo es alcanzar la unión de cuerpo, mente y espíritu.

– Yoga Nidra: es un tipo de meditación que trata de conseguir el “sueño consciente”, meditando manteniéndonos en el estado intermedio entre la consciencia plena y el sueño.

– Bikram Yoga: parte del Hatha Yoga y consiste en una serie de 26 Asanas realizadas en un orden concreto que deben realizarse en una habitación a 40º de temperatura durante 90 minutos. Esta práctica debe realizarse en lugares especialmente acondicionados para ello y te recomendamos que consultes con tu médico antes de realizarla ya que, debido a la alta temperatura, puede no ser recomendable para todos.

¿Cómo iniciarte en el yoga?

Ahora que ya conoces los distintos tipos de yoga, lo ideal es que escojas el que crees que más se adapta a tus necesidades y a lo que te gustaría experimentar al realizar esta práctica. A continuación te vamos a contar qué debes tener en cuenta antes de iniciarte en esta práctica:

Las sesiones de yoga duran, de media, 60 – 90minutos, dependiendo del tipo de yoga. Todas ellas suelen comenzar con una fase de ejercicios de estiramiento y terminar con ejercicios de relajación.

La ropa ideal para practicar yoga es aquella que permita libertad de movimientos, que no tengas que preocuparte si se te sube la camiseta o se te cae el pantalón, y que no te incomode debido a cremalleras, costuras o botones en ninguna postura. Por tanto, lo más recomendable es ropa flexible y ajustada.

– El yoga se practica  descalza por lo que no necesitarás calzado alguno.

– Como al practicar cualquier ejercicio, no es recomendable que comas justo antes de la sesión. Te recomendamos que te planifiques y dejes que pasen, al menos, 2 horas después de haber comido y antes de empezar la práctica.

Beneficios del yoga sobre nuestra salud

El yoga aporta tantos beneficios a nivel físico, mental y emocional que muchas personas afirman que su práctica habitual puede cambiarnos la vida. Para que te animes a hacerlo, si aún no lo has probado, te vamos a contar 5 beneficios que tiene el yoga. Toma nota:

  • Reduce el estrés: la práctica habitual de yoga ayuda a bajar los niveles de cortisol (una hormona que se libera como respuesta al estrés) y la presión sanguínea. Además, mejora el estado de ánimo y la autoestima (la percepción que tenemos de nosotras mismas). Estimula la relajación, hace más lenta la respiración y ayuda a equilibrar el sistema nervioso autónomo.
  • Mejora la respiración: la respiración es una de las partes a las que el yoga presta más atención, llamada Pranayama. El yoga enseña a respirar correctamente, es decir, a respirar desde el diafragma (abdominal o diafragmática). Las Asanas, combinadas con una respiración adecuada mejoran la circulación sanguína, lo que incide positivamente en el cerebro, órganos vitales y extremidades. Equilibra el sistema nervioso, ralentiza el ritmo cardiaco y relaja los músculos.
  • Aumenta la flexibilidad: desde que cumplimos los 3 años de edad comenzamos a perder flexibilidad de forma progresiva, salvo que la trabajemos. Con la práctica de yoga se aumenta la flexibilidad, lo que ayuda a evitar lesiones.
  • Mejora el equilibrio: practicar yoga requiere concentración, es decir, estar presentes en todo momento.
  • Fortalece huesos y músculos: el yoga ayuda a fortalecer los músculos, pero evitando que se acumule ácido láctico en el cuerpo, lo que provoca fatiga y dolor (las conocidas agujetas), y no reduce la flexibilidad. También ayuda a reforzar los huesos, frenando la pérdida de masa ósea. Por este motivo es un gran aliado en la menopausia. El yoga también incide en la salud de la columna vertebral, mejorando la postura.

Ahora que conoces un poco más en detalle esta disciplina. ¿Te animas a probar? ¡Esperamos que nos cuentes tu experiencia!

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¡Qué pases un feliz día!

5 Curiosidades sobre las pérdidas leves

5 Curiosidades sobre las pérdidas leves

Las pérdidas leves son pequeñas pérdidas involuntarias que se producen en lugares y momentos no deseados, como al toser, reír o realizar un esfuerzo.

Ya lo hemos dicho más veces y queremos volver a recalcarlo, y es que las pérdidas leves no son una enfermedad sino la consecuencia del debilitamiento del suelo pélvico, lo que se puede producir, entre otras cosas, tras haber tenido hijos y con la llegada de la menopausia, momento en el cual se produce un descenso en la secreción de estrógenos.

Muchas mujeres se sienten avergonzadas de tener pérdidas leves, por eso hemos preparado este post, para deciros a todas las expertas en vivir, que tener pérdidas leves no es un motivo de vergüenza y que hablar de ello y normalizarlo es un trabajo de todas. Hoy os vamos a contar curiosidades de las pérdidas leves que quizá no conocíais:

1. Más de 6,5 millones de personas tienen pérdidas leves en España.

A pesar de afectar a tantas personas, en su mayoría mujeres, casi ninguna habla de ello. No solo no lo habla con sus amigas, sino tampoco con su médico. Romper este tabú ayudará a una detección precoz, a una mejor prevención y, en definitiva, a una mayor calidad de vida.

2. Un alto porcentaje de las mujeres con pérdidas leves no utiliza productos específicos para controlarlas.

Este es un dato preocupante y viene derivado, en general, del tabú que supone hablar de las pérdidas leves. Es por esto que muchas mujeres siguen comprando productos indicados para la menstruación, como los salvaslips, en el caso de las pérdidas leves ocasionales, que, destinadas a otro fin, no cumplen con su función en el caso que nos ocupa.

El miedo a ser juzgadas e incluso ridiculizadas, lleva a muchas mujeres a no comprar los productos específicos, como los de Indasec Discreet® indicados para las pérdidas leves, no consiguiendo la absorción necesaria para controlar estas pérdidas ni combatiendo el olor, muy diferente al de la menstruación.

Te animamos a que pidas nuestras muestras gratuitas para que puedas comprobar la diferencia entre los productos indicados para la menstruación y los que se crean para las pérdidas leves.

3. El trabajo del suelo pélvico puede retrasar la aparición de pérdidas leves e incluso mejorar el grado de afección de éstas.

Como os decíamos al inicio de este post, las pérdidas leves se producen por un debilitamiento de los músculos que forman el suelo pélvico, debido a haber tenido hijos, y otras causas.

Sin embargo, si trabajamos el suelo pélvico, ya sea a través del  pilates o con ejercicios específicos de suelo pélvico como los conocidos ejercicios de Kegel , conseguiremos ir tonificando y fortaleciendo, en la medida de lo posible, esta musculatura, para así tener un mayor control de las pérdidas leves ocasionales.

4. Practicar sexo no está reñido con las pérdidas leves.

Una de las cosas que más preocupan a las mujeres que sufren pérdidas leves son las relaciones sexuales. Y es que el pensar que puedan sufrir alguna pérdida mientras están en un momento tan íntimo las hace, incluso, evitar dichos encuentros.

Esto no es para nada necesario. Se puede tener una vida sexual placentera aún teniendo pérdidas leves, y es que, éstas no tienen por qué ser un inconveniente en vuestro día a día.

Lo primero que os recomendamos en estas situaciones es que tengáis una buena comunicación con vuestra pareja, que os sinceréis. Si notáis el apoyo de la otra persona, vuestra confianza en vosotras mismas aumentará y si se llegase a producir alguna pérdida, ésta no sería vista como motivo de vergüenza.

También os recomendamos limitar la ingesta de líquidos antes de realizar el coito y elegir posturas en las que se provoque menor presión sobre la vejiga y el vientre, como pueden ser la cuadrupedia o decúbito lateral.

5. Dejar de beber no es la solución.

Uno de los grandes mitos que circula sobre las pérdidas leves es que, si las tienes, no debes beber tanto líquido. Esto no es cierto, al menos, no sin matizar la frase.

Lo cierto es que las personas adultas debemos beber una media de 2 litros de agua al día. En el caso de tener pérdidas leves no se debe reducir esta cantidad, ya que es una recomendación saludable, sino reducir la ingesta de líquidos según se acerca la noche, para evitar tener la necesidad de acudir al baño en plena noche y tener un descanso placentero.

Como veis, es mucha la información que no se tiene en el día a día de las pérdidas leves. Naturalizar esta afección, eliminar los tabús y disfrutar del día a día está en nuestras manos. Así que ya sabes, si tienes pérdidas leves utiliza los productos indicados específicamente para tal fin, aquí te dejamos un enlace a la petición de muestras de nuestra web para que puedas pedir tus muestras de los productos Indasec Discreet® si lo deseas (te recordamos que es gratis).

Y, si crees que puedes tener pérdidas, te recomendamos que acudas a tu médico, y, sin ningún tipo de vergüenza, habléis del tema. Lo más importante es aceptarnos tal y como somos, y querernos mucho, que para algo somos Expertas en Vivir.

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¡Qué pases un feliz día!

No somos perfectas, somos reales (y nos encanta)

No somos perfectas, somos reales (y nos encanta)

A las mujeres siempre se nos ha dicho que tenemos que ser y estar perfectas pero, conforme pasan los años, nos damos cuenta que eso no nos importa tanto como antes y es porque la experiencia nos da ese grado que nos permite aceptarnos y querernos como somos. ¿Y cómo somos? Pues lejos de esa perfección, somos mujeres reales, y a mucha honra.

La importancia de querernos por dentro, y por fuera

Estar siempre a dieta, querer tener la misma figura y medidas con 20 años que con 50…seguro que todo esto te suena, si no por que lo has vivido en carne propia es porque sí lo ha hecho alguna amiga, hermana… Lo cierto es que igual que no tenemos el mismo cuerpo (en lo que a formas y medidas se refiere) con 20 años que con 50, es normal no tener las mismas medidas conforme vamos cumpliendo años y eso no es malo.

Es importante cuidarse, por salud, principalmente, pero sin obsesionarnos. No todas tenemos que tener la misma figura que las celebrities que vemos en TV, además ya hemos hablado más veces que cada una somos diferentes y especiales a nuestra manera, por lo que tampoco tenemos que tener la misma figura que nuestras hermanas y/o amigas.

Lo importante es aceptarnos y querernos tal y como somos. Cuando te sientes guapa por dentro se refleja por fuera, y se nota a la legua. ¡Pruébalo!

Siempre se habla de aceptar nuestro físico pero también es importante aceptar (y querer) nuestra forma de ser. Como experta en vivir que eres sabes que eres una mujer fuerte, segura, con experiencia, luchadora, honesta, leal… y esto no lo decimos nosotros. Estas definiciones de experta en vivir son las que habéis dado vosotras mismas cuando os preguntamos en redes sociales cómo os definís:

Mirar al futuro

También es importante, en este proceso de querernos y aceptarnos como mujeres reales que somos, mirar hacia delante.

Esto no implica que olvidemos de dónde venimos ya que el tiempo y la distancia recorrida conforman un camino lleno de experiencias que nos han llevado a estar hoy en este punto. Sin embargo muchas veces nos dejamos llevar por la nostalgia con las típicas frases de “cuando era joven” ¿quién dice que ya no lo seas? Ser joven es un sentimiento, una forma de vida y de aceptación de una misma, no un número en las velas que soplamos cada año. ¡Recuérdalo!

Tener metas, objetivos, sueños…es importante para siempre estar en movimiento. Éstos deben ser alcanzables porque si no nos pueden generar ansiedad y es algo que no queremos. Así que si siempre has querido hacer un crucero por las Islas Griegas, comienza a planificarlo, si siempre has querido aprender a pintar en acuarela, busca un curso y apúntate, si echas de menos salir con las amigas más a menudo, descuelga el teléfono y llámalas, o monta un grupo de Whatsapp y estad siempre conectadas. Si quieres algo ve a por ello, te sorprenderás de todo lo que consigues.

Las nuevas generaciones

Es importante que la aceptación de una misma sea algo que transmitamos a las nuevas generaciones. A nuestras hijas y nietas, sobrinas… si aprendemos a querernos a nosotras mismas, identificándonos como mujeres reales y no perfectas desde pequeñas, habremos recorrido un largo camino sin darnos ni cuenta.

Compatibilizar todas las actividades que realizamos cada día puede no ser siempre fácil, y unos días cuesta más que otros ponerse en marcha, asumir que, como en todo, hay días mejores y otros no tan buenos nos convierte en mujeres reales.

Las expertas en vivir sabemos que la sonrisa a veces cuesta un poco sacarla, y que ,algunos días, nuestro cabello es tan indomable como el viento y es que no podemos ni debemos querer ser perfectas. Somos algo mucho mejor, somos mujeres reales. Y cuando nos equivocamos, también lo somos, y cuando nos tropezamos también somos reales, y cuando algo nos sale bien y lo celebramos, estamos siendo mujeres reales de nuevo, así como cuando sufrimos y lloramos. Y es que las emociones nos hacen estar vivas, y ser reales, muy reales.

Dicen que se predica con el ejemplo, pues empecemos a dar ejemplo de cuidar nuestra autoestima, de identificarnos como mujeres reales sin que eso sea visto como una debilidad, sino como una muestra de nuestra esencia. ¡Expertas en vivir, estad orgullosas de ser mujeres reales!

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¡Qué paséis un feliz día!

Cuida tu zona íntima en verano

Cuida tu zona íntima en verano

Estamos acostumbradas a oír que en verano debemos cuidarnos, aún más si cabe, la piel o el cabello. Y es que las altas temperaturas junto con la exposición directa al sol en esta época del año pueden causarnos desde quemaduras en la piel hasta volver seco, quebradizo y sin brillo nuestro cabello. Sin embargo, la estación estival, no requiere solo que prestemos atención a esas partes de nuestro cuerpo, sino más bien a todas, incluyendo nuestra zona íntima. Es por ello que hoy os vamos a contar cómo cuidar la zona íntima en verano. ¡Toma nota!

Es muy importante que sepas que en verano, las altas temperaturas y la humedad se mezclan, ya sea en las piscinas, la playa… y es en este momento en el que se disparan los casos de infecciones de orina en mujeres, debido a la proliferación de bacterias.

1. Mantener equilibrado el pH y la flora vaginal

Como mujeres, expertas en vivir, debemos tomar especial precaución si queremos evitar padecer una molesta infección de orina. Para ello, es vital tomar precauciones  medidas de higiene íntima que incluyen una correcta limpieza del área genital externa, es decir, de la vulva y vagina.

Es importante saber que la vagina produce de forma natural un líquido incoloro o de color blanco que está libre de olores fuertes (esto se altera cuando tenemos algún tipo de infección), que favorece el equilibrio del pH y la flora vaginal.

En el caso de las mujeres que han entrado en la menopausia, hay que saber que los cambios hormonales producidos en esta etapa elevan el pH vaginal, haciendo que disminuya la lubricación natural de la misma y aumentando su sequedad.

Si la flora o el pH vaginal sufren alguna alteración se produce un alto riesgo de contraer una infección. Algunos factores que pueden provocar este problema son el uso de antibióticos, algunos anticonceptivos orales, llevar prendas húmedas (por ejemplo mantener el bikini mojado), el uso de tampones y compresas o de preservativos de látex al mantener relaciones sexuales, utilizar ropa ceñida que genera sudoración…Sin embargo, esto no son más que factores que pueden favorecer en un momento dado que puedas tener una infección, no implica que sean desencadenantes o causantes de ésta.

2. Una buena higiene íntima

Para mantener una correcta higiene es importante lavar la zona genial con agua templada y con un jabón personal con una formulación suave. Para no alterar la flora vaginal no debemos lavarla más de 2 veces al día y debemos secarla muy bien después con una toalla exclusiva para ello, ya que las bacterias proliferan en ambientes húmedos.

Después de mantener relaciones sexuales también es recomendable lavar la zona íntima, ya que si se han tenido relaciones sin preservativo, el semen puede entrar en contacto con las bacterias que hay en la vagina y provocar malos olores. Aún así, el semen, como tal, es neutro y no supone un riesgo para la salud vaginal.

En el caso de utilizar productos para las pérdidas leves, es esencial que escojas productos absorbentes diseñados específicamente para las características de las pérdidas y que sean respetuosos con tu piel y zona íntima. Podéis consultar nuestra gama de compresas para pérdidas leves aquí (enlace a web) y pedir vuestra muestra gratuita.

Cuando utilicemos compresas y/o tampones en los días de menstruación también debemos tener en cuenta que son un posible foco de infecciones. Se recomienda cambiarse las compresas cada tres horas, aproximadamente y, los tampones cada dos horas. En el caso de utilizar los tampones en verano para bañarnos en la playa o en la piscina, debemos tener en cuenta que éstos van a absorber más humedad y que es recomendable  cambiarlos de inmediato.

3. Uso adecuado de ropa interior

La ropa interior que utilizamos también influye en nuestra salud vaginal, y es que desempeña un papel fundamental en la prevención de las infecciones vulvovaginales.

Los ginecólogos recomiendan el uso de prendas íntimas de algodón, por su capacidad para conservar el pH natural de la vagina. Otros materiales, como los sintéticos, provocan alteración de la flora y pueden dar lugar que aparezcan infecciones de forma frecuente.

En el caso de los bañadores y bikinis, como comentábamos en el punto anterior, es recomendable que, una vez nos hayamos bañado, nos cambiemos la braguita o el bañador  para evitar que la zona vaginal tenga humedad de forma prolongada. Por ello, un buen método de prevención es llevar siempre en nuestro capazo una braguita de bikini para cambiarnos.

4. Hidratar la zona íntima

Especialmente en la menopausia, debido a la bajada de estrógenos y su efecto beneficioso, la piel y las mucosas a nivel urinario y vulvovaginal sufren un importante deterioro, provocando una menor hidratación y circulación sanguínea en la vagina. Esto puede provocar, principalmente:

– Dolor al mantener relaciones sexuales

– Irritación, picor y escozor en la zona genital

En estos casos es importante mantener la hidratación de la zona íntima con productos como el ácido hialurónico, que es un regenerante vaginal natural o algún probiótico vaginal, que fortalece y reequilibra la flora íntima de las mujeres.

Así pues, igual que mantenemos hidratada la piel de nuestra cara y manos, debemos prestar especial atención a nuestra zona íntima y propiciarle los cuidados que requiera según la etapa en la que nos encontramos y teniendo en cuanta, también, la época del año.

5. ¿Qué infecciones de orina podemos contraer en verano?

Como ya hemos comentado antes, la humedad del bañador es un factor de riesgo para una infección vaginal, ya que ésta es necesaria para que los hongos puedan desarrollarse y vivir.

Las infecciones vaginales más comunes que se pueden dar, sobretodo en verano, son la producida por hongos como la candidiasis y la producida por bacterias, como la vaginosis bacteriana.

En el caso de la candidiasis, es característico sufrir picor y escozor e irritación en la zona íntima, mientras que en el caso de la vaginosis, puedes experimentar molestias en la vagina, acompañadas de un flujo vaginal distinto al habitual en cuanto a la cantidad, y con un olor desagradable.

El flujo vaginal es un gran indicador de si tenemos una infección de orina ya que aumenta su volumen y consistencia, cambia su color y olor. Por lo que puedes identificar que algo no va bien tan solo viéndolo. Sin embargo, os recomendamos que ante cualquier sospecha de infección o molestia en la zona íntima acudáis a vuestro ginecólogo y/o médico de cabecera para que te evalúe y te de el diagnóstico y el tratamiento más acertado, en caso de necesitarlo.

Disfrutar del verano es muy sencillo si seguimos las recomendaciones que os hemos dado en el post de hoy, así que ya sabéis. Mucha hidratación, mucha higiene y evitar la humedad en la zona vaginal serán las claves de unas vacaciones sin sorpresas indeseadas.

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¡Qué paséis un feliz día!

Cáncer de ovario: qué es, síntomas, metástasis, supervivencia.

Cáncer de ovario: qué es, síntomas, metástasis, supervivencia.

Últimamente hemos oído y/o visto en muchísimos medios de comunicación hablar del cáncer de ovario, y la causa ha sido que Sara Carbonero, una famosa de nuestro panorama nacional, ha tenido que enfrentarse a él este pasado mes de mayo. Un mes en el que además, ha tenido lugar el día mundial del Cáncer de Ovario, más concretamente el 8 de mayo.

En el post de hoy queremos hablarte del cáncer de ovario, para explicarte qué es, cuáles son sus síntomas etc. Pero recuerda que, si presentas algún síntoma o sientes algo extraño, lo que debes hacer es pedir cita con tu ginecólogo de confianza inmediatamente.

¿Qué es el cáncer de ovario?

El cáncer de ovario se produce cuando un tumor maligno afecta a los ovarios, que se encuentran dentro del sistema reproductor femenino. Acorde con la Asociación Española contra el Cáncer este tipo de cáncer representa alrededor del 5% de los cánceres femeninos (una cifra a tener en cuenta, sobre todo, porque este tipo de cáncer es desconocido por muchas personas, el gran olvidado). Es la quinta causa de muerte por cáncer en la mujer. Situándose detrás del cáncer de mama y del cáncer de útero. Al año en todo el mundo se detectan 205.000 nuevos casos.

¿Cuáles son las causas del cáncer de ovario?

A día de hoy no hay causas claras que indiquen a que se debe su aparición, pero si es cierto que hay que tener especial cuidado si has sufrido cáncer de mama, o si tienes antecedentes dentro de tu familia. Como bien explica la Asociación Española contra el Cáncer se relaciona con mutaciones de los genes BRCA 1 y BRCA 2 (encargados de producir las proteínas supresoras de tumores). Es más común que se de con la edad, y está relacionado con ciertos factores de riesgo como el sobrepeso, no tener hijos (cada vez que un óvulo sale de tu ovario deja una pequeña cicatriz, las mujeres que tienen hijos ovulan menos veces), pero como te hemos comentado anteriormente hay que prestar una especial atención si tienes antecedentes de cáncer en tu familia.

¿Cuáles son sus síntomas?

El cáncer de ovario no tiene síntomas específicos, por eso suele tardar en detectarse, y no siempre se detecta en fases tempranas de la enfermedad. De hecho, normalmente sus síntomas se confunden con los de otras enfermedades por lo que es muy importante que si notas algo raro o fuera de lo normal acudas a tu médico y le cuentes lo que estás notando.

Algunos de sus síntomas, que a menudo se confunden con enfermedades benignas son:

– Distensión abdominal.

– Molestias en la pelvis.

– Hemorragias y secreciones vaginales.

– Dolor durante las relaciones sexuales.

– Micción frecuente o de urgencia.

– Anomalías en la menstruación.

Como ves, todos estos síntomas pueden parecer muy “normales”, y la mayoría los hayas vivido, pero si notas cualquiera de ellos va más allá, sientes algo fuera de lo habitual o se prologan en el tiempo, pide cita con tu médico.

Cáncer de ovario metástasis

En la fase temprana de la enfermedad es posible que el cáncer solo afecte al ovario, pero si tarda en detectarse puede propagarse a zonas cercanas como las trompas de Falopio, la pelvis e incluso llegar a tener metástasis fuera del abdomen. Como te hemos comentado a lo largo de este post, la detección temprana es vital, y en muchos casos debido a que no tiene síntomas claros y específicos, tarda en detectarse.

Cáncer de ovario y edad

Si bien es cierto que se detectan más casos de cáncer de ovario a partir de los 55 años, en/o después de la menopausia, pueden padecerlo también mujeres jóvenes, no es una enfermedad que esté directamente relacionada con la edad.

Cáncer de ovario y supervivencia

Este tumor es uno de los grandes desconocidos dentro de los que afectan a la mujer. La detección a tiempo es fundamental para pasar con éxito esta enfermedad, la tasa de supervivencia en fases tempranas es mayor que si se detecta tarde y ya se ha expandido a otros órganos.

Cáncer de ovario y tratamiento

La quimioterapia y la extirpación del tumor suele ser la manera más común de tratar de erradicar la enfermedad. Es importante que después del tratamiento no te olvides de acudir a todas y cada una de tus revisiones, y que tengas un seguimiento activo, sólo por si acaso.

Es normal que si te toca vivir esta situación puedas sentir tristeza, e incluso ansiedad, por eso queremos recordarte como combatirla.

Antes de despedirnos queremos mandar todo nuestro cariño y apoyo a las personas que tienen que enfrentarse a esta enfermedad, así como a sus seres queridos. Sois todas unas luchadoras, podéis con todo y seguro que vais a superar esta enfermedad.

A todas vosotras deciros que recordéis y os conciencies de que es muy importante acudir a las revisiones ginecológicas anuales.

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¿Ejercitar el suelo pélvico durante el sexo? ¡Sí, te contamos cómo!

¿Ejercitar el suelo pélvico durante el sexo? ¡Sí, te contamos cómo!

Como ya te hemos contado en ocasiones anteriores, el suelo pélvico está íntimamente relacionado con la calidad de nuestras relaciones sexuales, además de tener relación con otros aspectos de nuestro cuerpo.

El suelo pélvico es ese conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en la parte inferior del tronco y que tiene como función sostener los órganos del abdomen (la uretra, la vejiga, el útero, la vagina y el recto) para que funcionen de forma correcta. Si el suelo pélvico está debilitado puede provocar diferentes problemas a nuestro organismo, desde pérdidas leves a dolores de espalda o, incluso, disfunciones sexuales.

Entre las causas que pueden provocar el debilitamiento del suelo pélvico se encuentra el parto vaginal, el estreñimiento crónico, la práctica de deportes de impacto, el sobrepeso, enfermedades respiratorias, algunos tratamientos médicos agresivos, retención de líquidos o sostener exceso de peso. Si quieres saber más sobre las causas de debilitamiento del suelo pélvico y cómo fortalecerlo haz clic aquí.

Orgasmos y suelo pélvico

Quizá no creas que los orgasmos tienen una gran relación con el suelo pélvico, pero lo cierto es que el nivel de lubricación vaginal es un aspecto clave en muchas disfunciones sexuales. Esto incluso puede llegar a impedirnos llegar al orgasmo, lo que está estrechamente relacionado con el suelo pélvico.

Los ejercicios del suelo pélvico, como los conocidos ejercicios de Kegel, mantienen las paredes de la vagina vascularizadas, llenas de sangre, lo que mejorará el funcionamiento de las glándulas encargadas del líquido lubricante (Glándulas de Bartolino).

Ejercitar el suelo pélvico también mejorará posibles problemas relacionados con la excitación sexual, mejorando todas las fases de la respuesta sexual, lo que se relaciona directamente con los orgasmos.

Si no llegamos al orgasmo es posible que no estemos llevando bien la fase de excitación previa y es que el orgasmo no es más que las contracciones musculares que hacen que toda la sangre acumulada en la zona genital sea liberada y devuelta al torrente sanguíneo. Esas contracciones se producen en parte de la musculatura pélvica, por tanto, cuanto más fortalecido tengamos el suelo pélvico, llegaremos al orgasmo con mayor facilidad y éstos serán más placenteros, ¿te animas a probar?

Posturas para ejercitar el suelo pélvico en el sexo

Mantener el suelo pélvico fortalecido puede ayudar a mantener relaciones sexuales más placenteras. Para ello hay muchas opciones, pero, ¿sabías que hay posturas que favorecen su fortalecimiento durante las relaciones? Toma nota.

  • La Doma: el hombre sentado recibe a su compañera que se encaja a su cuerpo. Para realizar contracciones no solo de vagina, sino también perineal, avanza ligeramente tu pelvis hacia él en movimientos cortos y continuos.
  • Cara a Cara: el hombre se tiende boca arriba y la compañera se tiende sobre él, dominando la situación. Arqueando la columna mientras realizas contracciones más o menos intensas del suelo pélvico conseguirás, además, mayor estimulación.
  • El perrito: los dos se colocan en cuadrupedia. Esta postura permite muchos movimientos que nos ayudan a trabajar el suelo pélvico. Haz contracciones a tu ritmo, y prueba a acompasarlas a los movimientos pélvicos de tu pareja.

Accesorios para fortalecer el suelo pélvico

Seguro que has oído hablar de las bolas chinas en más de una ocasión como el accesorio por excelencia para trabajar el suelo pélvico, sin embargo, hay otros que quizá no conozcas y que pueden venirte genial para realizar ese trabajo de fortalecimiento, a la vez que disfrutas.

  • Bolas chinas: son dos esferas unidas por un cordel para su fácil extracción. Las hay de diferentes tamaños y materiales, desde silicona hasta metálicas, lo ideal es que pruebes unas con las que te sientas más cómoda. Cada una de las esferas contiene una bolita en su interior que, con el movimiento, se agita, estimulando las paredes vaginales y aumentando la irrigación sanguínea de la zona.Para introducirlas utiliza un poco de lubricante y prueba a ponerte de pie. Inconscientemente contraeremos la musculatura para evitar que se caigan. Puedes caminar con ellas de 20-30 minutos al día y notarás una gran diferencia en el tono de tu suelo pélvico.
  • Pesa vaginal: se trata de una pesa de forma alargada que mide 16,5 centímetros y pesa unos 400gr. Para utilizarla debes estar tumbada, con las piernas flexionadas y separadas y los pies apoyados en el suelo. Con un poco de lubricante colócala en la entrada de la vagina. Intentaremos irla introduciendo más profundamente a medida que conseguimos relajar la musculatura. Haz varias repeticiones de este movimiento (introduciendo y sacando la pesa), alrededor de 10 o hasta que notes cansancio.
  • Conos vaginales: los conos vaginales se presentan en una cajita que contienen 5 conos anatómicos de distintos pesos para que se vayan utilizando de forma gradual. Se utilizan más o menos igual que las bolas chicas (introduciéndolos en el interior de la vagina con un poco de lubricante un par de veces al día durante 15 minutos cada vez) y están más recomendados para mujeres con problemas diagnosticados, por lo que si tu musculatura pélvica ya tiene cierto tono no son tan útiles.

Es muy importante que utilices este tipo de accesorios siempre con la máxima higiene, lavándolos con agua jabón antes y después de cada uso y nunca en caso de tener hongos o infecciones vaginales.

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