Yo también combato la ansiedad

Yo también combato la ansiedad

Durante la menopausia, cada mujer experimenta diferentes alteraciones en su organismo.  Es importante que conozcas los cambios anímicos que puedes notar en tu día a día, para así hacer esta etapa de tu vida más feliz. Es una parte natural de tu vida y de la de todas las mujeres que te rodean. Hablaremos de la ansiedad, uno de los trastornos que puedes llegar a sentir durante esta etapa. No te preocupes porque vamos a darte unos consejos para que consigas combatirla con la fuerza que te caracteriza.

No obstante, estar bien informada de todo ello puede marcar la diferencia y hacer que te sientas mucho mejor contigo misma.

 

¿Qué es la ansiedad y cuáles son los síntomas de la ansiedad?

La ansiedad se puede explicar como un trastorno que puedes notar a cualquier edad, pues según los datos cada vez más personas la experimentan debido al estilo de vida que llevan. También se produce por los cambios hormonales que puedes experimentar en la menopausia.

No te preocupes, todo pasa y de todo se aprende. Y si hay algo en lo que eres experta es en sonreír y mantener una actitud positiva ante todo.

Antes de nada, es importante tener claro cuales son algunos de los principales síntomas de la ansiedad:

  • Palpitaciones cardiacas.
  • Sofocos
  • Insomnio

Cuando hayas llegado a este punto, te habrás dado cuenta que los síntomas de la ansiedad están muy relacionados con la menopausia, pero no son los mismos. Por este motivo, los profesionales de este campo aconsejan que debes recibir tratamiento para ambas partes.

Seguro que piensas que muchos de los trastornos de la menopausia son inevitables, pues a menudo existe la confusión sobre qué hacer con los casos de ansiedad, de irritabilidad, los cambios de humor, las alteraciones del sueño, etc. Pero hay formas para combatirla y vamos a enseñártelas en este post. Así que no te asustes porque tú puedes con todo.

 

¿Qué puedo hacer yo?

Un trastorno de ansiedad, sea cual sea tu edad, requiere un tratamiento acorde, supervisado por un especialista. Lo más importante es que tomes las riendas de tu vida para combatir como una campeona tu ansiedad. Gracias a este comportamiento, suavizarás los cambios de humor, el nerviosismo y notarás que duermes fenomenal.  Te vamos a dar una serie de consejos para que mejores tu estado de ánimo:

-Infórmate sobre cuáles son los síntomas físicos y psicológicos para que puedas entenderte mejor.

– ¡No seas dramática! Todo llega, todo pasa, y tu puedes con todo lo que te propongas, por ello eres una experta en vivir.

– ¡Tómate con humor esta situación! La vergüenza déjala para otro momento. Reír a la vida es tan importante como estar bien informado. Como sabes, tu actitud tiene un gran impacto.

-Quiérete más y más cada día, es vital que te centres en ti. Quererse y aceptarse a una misma puede marcar la diferencia entre tener un mal o un buen día. Hay que ser positiva. Si has llegado hasta aquí, puedes llegar más lejos, hasta donde te propongas.

– Tu familia y amigos te necesitan, pero tu a ellos también. Es importante que les hagas partícipes de tus problemas para que juntos podáis salir adelante.

– Acude a un profesional, es tu mejor aliado y el que te puede ayudar de la mejor forma.

 

Reduce tu ansiedad

Es muy importante que te sientas luchadora para ir a por todas y sentirte mejor contigo misma cada día. Por este motivo y mil más, apunta estas técnicas que te ayudarán a reducir tu estrés:

– ¡Haz ejercicio físico!: Te ayudará a evitar el exceso de activación de tu sistema nervioso y disfrutarás de un sueño más reparador. El ejercicio ayuda en muchos aspectos de tu vida, te notarás más sana, con más energía y más feliz. Así que escoge tu deporte favorito y a por todas.

-Vigila tu alimentación: Es muy importante que cuides tu dieta, ya que puede perjudicarte. Como ya sabes, hay alimentos que es mejor evitar, como los refrescos y los procesados. Una dieta variada y equilibrada, rica en fibras puede ayudarte con este, y muchos problemas más.

-Tu sueño controlado: Es muy beneficioso que duermas bien, si ves que tu ansiedad no se reduce, búscate formas de poder conciliar el sueño más fácilmente.  Según los expertos hay que dormir siete horas como mínimo.

-Ríe a la vida:  Nunca pierdas el humor, pues la ansiedad está ligada a la negatividad. Por esta situación, tienes que luchar por encontrar tu parte más divertida y optimista.

-Mindfulness (enlace a este post): Ejercicios que incentive la relajación son cruciales para reducir tus índices de estrés.

Tienes que tener en cuenta que la ansiedad puede también producir en ti cosas muy positivas como el conocerte mejor, gestionar de otra forma situaciones difíciles y crecer como persona. No olvides ver siempre el lado bueno de las cosas.  Seguro que con estos consejos podrás marcar un nuevo rumbo en tu vida.

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¡Que pases un feliz día!

Rompe el tabú de las pérdidas leves

Rompe el tabú de las pérdidas leves

¿Qué son las pérdidas leves?

Se trata de pequeñas pérdidas involuntarias en lugares y momentos no deseados que afectan, principalmente a mujeres que llevan una vida normal. Seguramente notes que tienes una necesidad fuerte y repentina de ir al baño, pero eres incapaz de retenerla.  

Muchos son los momentos del día en los que puedes experimentar pérdidas leves, como por ejemplo, al estornudar o toser, al reír, o incluso al realizar algún esfuerzo o ejercicio físico.

Es importante señalar que no estamos hablando de una enfermedad sino de la consecuencia de una alteración.  Los profesionales de este campo mencionan que es más común entre las mujeres, en los niños y en los ancianos.  Por lo tanto, te recomendamos no preocuparte en exceso por ello ya que es una situación perfectamente normal. No eres una extraña y no tienes que tener complejo de ello. Miles de personas se encuentran en la misma situación que tú y pueden continuar con su rutina diaria tomando algunas precauciones y siguiendo ciertas indicaciones para reducir este problema. Por todo ello, es muy necesario estar bien informado/a sobre el tema.

 

Pero, ¿cuáles son las causas?

Algunos de los factores que atienden a este problema y que queremos resaltar son:

  • El principal motivo es el debilitamiento del suelo pélvico. Con la edad y el embarazo se pierde elasticidad en el suelo pélvico, y esto afecta directamente a la hora de contener los escapes.
  • Alteraciones en los músculos de tu suelo pélvico.
  • Daños neurológicos.
  • Enfermedades como la diabetes, o la obesidad.

Si tienes pérdidas leves debes acudir a un especialista para descartar otras patologías, como las anteriormente descritas.

La mayoría de mujeres experimentan pérdidas leves al toser o al estornudar, realizar actividades físicas con gran desgaste o incluso, al mantener relaciones sexuales o sufrir un ataque de risa.

Esta situación que estás experimentando puede afectarte en tu día a día, pero es un proceso totalmente normal por el que la mayoría de mujeres pasan. Como siempre, queremos recordarte que mantener una actitud positiva es muy importante, y que en ningún momento debes sentir tristeza por esto. Recuerda que tú puedes con todo.

 

¿Y ahora qué?

Como te decíamos, sufrir pérdidas leves no implica alterar tu vida por completo o la imposibilidad de seguir con tu rutina diaria, en el post de hoy te damos algunos consejos para que esta situación afecte lo menos posible a tu vida.

Cuida tu alimentación: Es muy importante seguir una dieta equilibrada. Evita el sobrepeso para reducir la presión intrabdominal. Como bien sabes, experta en vivir, una alimentación adecuada te ayuda a prevenir este, y otros problemas.

– Trata de no ingerir bebidas antes de irte a la cama a dormir.

Adiós a los malos hábitos: Reduce el consumo de bebidas como el café, los refrescos, las bebidas carbonatadas, los cítricos y el alcohol. Además, así te sentirás menos hinchada.

Evita las comidas picantes, son tu mayor enemigo.

– Debes aumentar el consumo de fibra para evitar el estreñimiento.

No fuerces al ir al baño, ya que podrías dañar los músculos de tu suelo pélvico.

Ejercita el suelo pélvico, con esto también ayudaras a reducir las pérdidas. Para ello es aconsejable realizar ejercicios de puente de glúteos, elevación de piernas y el famoso ejercicio de Kegel. Muy pronto te hablaremos de estos ejercicios que puedes empezar a realizar y practicar para fortalecer tu suelo pélvico.

 

Tipos de pérdidas leves

A continuación, queremos destacar los tipos de pérdidas más relevantes que existen y que puedes experimentar a lo largo de tu vida. Ya que estar correctamente informada puede marcar la diferencia a la hora de hacer este trastorno más llevadero.

De esfuerzo: este tipo de pérdidas se producen al realizar cualquier movimiento o actividad física. Como, por ejemplo, la risa, el estornudo, el deporte, la sobre carga, etc. Esto se debe a que el esfuerzo físico implica una mayor presión sobre el abdomen.

De urgencia:consiste en pérdidas involuntarias asociadas a una necesidad inevitable y repentina de ir al baño con urgencia.

Mixta:  las pérdidas mixtas es otro tipo de pérdidas y es una mezcla entre las dos anteriores.

No olvides acudir a tu especialista en cuanto tengas la más mínima sospecha. Ya sabes que es la persona más indicada para aconsejarte y cuidar de tu salud. Y, sobre todo, destacar que las pérdidas no se producen debido a otras alteraciones y/o enfermedades.

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¡Que pases un feliz día!

¿Sabes que puedes aumentar tu nivel de felicidad?

¿Sabes que puedes aumentar tu nivel de felicidad?

Es muy importante que empieces a saber cómo “alimentar” las hormonas que aportan felicidad a tu organismo.

Las hormonas de la felicidad son aquellas que te hacen sentir bien cuando aumentan sus niveles en tu organismo. Según los expertos, se trata de cuatro tipos diferentes que hacen que tu vida sea mejor, más plena y feliz.

¿Cuáles son las más importantes? Las endorfinas, ya que su principal tarea es hacernos sentir muy bien. Éstas no actúan solas, están muy bien acompañadas por la oxitocina (también conocida como la hormona del amor), la dopamina que se encarga de tu motivación y de que disfrutes al máximo de cada momento y la serotonina, la cual te ayuda a tener un estado anímico relajado.  Si eres una campeona y aumentas los niveles de estas hormonas, te sentirás con una fuerza extra para vencer todo tipo de batallas.

Aprovecha tu tiempo libre

El tiempo de ocio es muy importante, cuando te encuentras en una situación de plenitud y tranquilidad tu cuerpo comienza a generar oxitocina.  Busca tiempo para ti, para disfrutar, ya sea para ir de compras, ir al spa, quedar con tus amigas, etc. ¡Ya sabes lo que tienes que hacer cuando te sientas desanimada!  Lo mejor es que busques un plan que te divierta para que tu cuerpo te de un extra de ánimo.

Abraza más

¿Sabes lo importante que es abrazar? En tan solo 30 segundos, un abrazo consigue que tus niveles de oxitocina se disparen y te sientas fantástica.  Esta sustancia se libera a través del contacto físico, en especial con los besos y abrazos.  Las palabras de afecto o un gesto amable también producen este estímulo.

¿Objetivos? ¡Cúmplelos!

En tu vida diaria seguro que te rodean innumerables tareas y, a veces, puedes sentirte agobiada. Sin embargo, cuando consigues cumplir tus objetivos y realizar las tareas que te has propuesto la dopamina hace que experimentes un estado de euforia que bien merece la pena haber tenido algo de lio.

Toma el sol

Tal vez no lo sepas, pero la exposición moderada a los rayos del sol es necesaria para que tu organismo tenga unos buenos niveles de vitamina D.  Puede sorprender, pero esta sustancia ayuda a que tus huesos permanezcan fuertes y puedas recuperarte de los estados de depresión, incluso reforzar tu sistema inmunológico. Por supuesto, es súper importante que, antes de exponerte al sol, te protejas adecuadamente con un protector solar apropiado para tu tipo de piel.

¡Una sonrisa constante!

Ríe siempre que puedas, pues la risa es tu gran aliada para activar la producción de endorfinas. Unas buenas risas son, sin duda, la clave de la felicidad.

Pon picante a tus comidas

Cuando consumes platos o alimentos que tienen un toque de picante envías a tu cerebro un mensaje similar de cuando sientes dolor.  La respuesta es una liberación de endorfinas en cantidades elevadas. Acabas rapidito con tu malhumor cenando en un buen restaurante mexicano, y seguro que, además, os pegáis una panzada a reír.

Practica algún tipo de ejercicio

No te olvides de ponerte en forma para liberar serotonina y dopamina, ya que, a mayor esfuerzo físico, mayor sensación de felicidad. Como ya te hemos recomendado en anteriores posts, es esencial que empieces poco a poco, para evitar lesionarte o hacerte daño, de esta forma tu organismo se irá adaptando de forma progresiva a la actividad que comiences a realizar y te permitirá ir aumentando el tiempo de práctica y la intensidad conforme tu cuerpo lo demande.

Alimentos para aumentar la producción de endorfinas

El placer por comer no se produce únicamente durante la ingesta de los alimentos. Es muy importante que atiendas a tu alimentación, pues hay determinados productos que te harán sentir más feliz. Empieza a preocuparte por ganar vitamina C, esta sustancia la podemos encontrar en verduras de hoja verde como en los brócolis, espinacas, etc. Además, no te olvides de la fruta, las naranjas, los pomelos, las mandarinas, los kiwis, los frutos rojos o guayabas, contienen una gran cantidad de vitamina C.

Otro alimento importante es el chocolate negro ya que tiene un gran porcentaje de cacao y se convierte en un complemento ideal para que tu dieta te ofrezca una felicidad plena y duradera, pruébalo con una concentración de cacao a partir del 75%, ¡te encantará!

No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.

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¡Que pases un feliz día!

La melatonina y tu salud

La melatonina y tu salud

 

Durante el embarazo el feto recibe la melatonina de su madre, ya que no es hasta los 6 meses de vida que ésta comienza a producirse en tu organismo. La producción y la secreción de esta sustancia se mantiene estable hasta la pubertad, momento en el cual disminuye de manera notable para estabilizarse de nuevo hasta los 35-40 años. Desde este momento, y hacia los 55-65 años, vuelve a decaer, momento en el cual puedes experimentar trastornos en el sueño.

La melatonina y mi cuerpo

Es importante saber que la melatonina es la hormona que regula muchas funciones biológicas, por lo que es fundamental tenerla equilibrada si queremos descansar bien y evitar algunos trastornos como el insomnio.

Tiene su origen en la glándula pineal del cerebro durante la noche. En ese momento:

  • Equilibra tu ritmo cardíaco y tu presión arterial.
  • Relaja tus retinas.
  • Se distribuye por todo tu cuerpo y sincroniza tus ritmos biológicos.

Así, cuando tus niveles de melatonina son normales, puedes dormir bien y descansar correctamente. El principal problema de esta hormona es que cuando estás estresada, comes mal, haces una vida sedentaria o te expones en exceso a la luz artificial durante la noche (por ejemplo la de pantallas como la televisión, el ordenador o el móvil), tus niveles descienden, apareciendo así el temido insomnio.  Además, no hay que olvidar que esta hormona ayuda al crecimiento y reparación de tus tejidos y tus músculos. Este es el motivo, por el que necesitabas dormir más cuando eras más pequeña que ahora. De igual modo, cuando estás enferma o has entrenado demasiado en el gimnasio, el cuerpo sientes que te pide más horas de sueño.

Y por si no fuera suficiente, la melatonina también se encarga de:

-Regular tu apetito.

-Es un potente antioxidante.

-Te permite mejorar tu sistema inmunitario y evitar ciertos virus y bacterias.

La melatonina y la serotonina

Son dos hormonas diferentes pero que trabajan en nuestro organismo de manera conjunta. La melatonina se estimula por la oscuridad y la serotonina por la luminosidad.  Tus retinas captan la luz solar y esta llega a la glándula pineal. En ese momento de paraliza la producción de melatonina y comienza a gestarse la serotonina, y todo lo contrario ocurre cuando estás en la oscuridad.

Estimula la producción de melatonina

Como siempre, es importante que sigas una dieta equilibrada para que los niveles de esta hormona se normalicen y puedas descansar entre 7 u 8 horas por la noche, como aconsejan los expertos.

Puedes ayudar a tu organismo incluyendo en tu dieta.

  • Frutos secos.
  • Huevos
  • Pescado
  • Legumbres
  • Avena y cebada
  • Maíz
  • Arroz
  • Tomate
  • Patatas, entre otros.

Regula tu melatonina

A parte de llevar una dieta equilibrada queremos recomendarte algunos hábitos saludables que pueden mejorar y equilibrar tus niveles de hormona:

  1. Dormir en una habitación completamente oscura para que la producción de la melatonina se realice correctamente.
  2. No mires a un televisor o a la pantalla de tu móvil antes de dormir, ya que no permite un reposo total en tu organismo.
  3. Haz ejercicio por la tarde o por la mañana, ya que cuando realizas alguna actividad, tu cuerpo se queda en modo “alerta” y te cuesta más conciliar el sueño.

Mitos de la Melatonina

Hay muchos mitos que se relacionan con esta hormona, vamos a identificar algunos de ellos:

  • No hay evidencias de que son síntomas de menopausia.
  • No son trastornos de sueño asociados al trastorno de déficit de atención.
  • No está demostrado que mejore tu organismo con tratamientos para la depresión.
  • No es verdad que son producidas por las migrañas.
  • No es verídico que está relacionado con el síndrome de la fatiga crónica.
  • No es cierto que esté relacionado con la osteoporosis.

En resumen, la melatonina es un componente fundamental para mantener tu salud equilibrada.

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¡Que pases un feliz día!

¡Adiós, piernas cansadas!

¡Adiós, piernas cansadas!

Seguramente con el verano has notado que, al final del día, tus piernas pesan más de lo normal, como si de dos pilares de cemento se tratasen. ¿Te ves representada? Seguro que sí, y no te preocupes porque es muy normal.  Es una sensación que afecta al 80% de mujeres y no solo a nosotras, si no que los hombres también pueden verse afectados por dicha situación. Esa experiencia, puede estar acompañada de calor, hormigueo, calambres, e incluso, inflamación de los tobillos. ¿Cuál es el origen del problema? La circulación, ya que las venas de esta zona tienen ciertas dificultades para enviar sangre de retorno desde tus piernas hasta tu corazón.

Esta situación provoca un desequilibrio de líquidos en tu organismo que hace que se acumulen hasta convertirse en edema, es decir, en piernas y tobillos hinchados. Además, los expertos afirman que hay innumerables factores que inducen a padecer esta circunstancia como, por ejemplo, el sobrepeso, el calor o algunos fármacos, entre otros.

¿Qué puedo hacer?

¡Qué no cunda el pánico!  En el post de hoy queremos darte una serie de consejos para plantar cara a tus piernas cansadas, con el fin de que nada te preocupe y disfrutes de los mejores momentos del verano. ¿Tienes papel y bolígrafo a mano? Apunta:

  1. Caminar: Es primordial que busques tiempo para ti y que puedas caminar al menos 30 minutos al día a ritmo normal. Notarás tus piernas visiblemente mejor y te sentirás mejor contigo misma, dándote seguridad.
  2. No olvides llevar una dieta equilibrada: Beber, al menos, dos litros de agua al día para que tu cuerpo se hidrate tanto por fuera como por dentro. Además, es importante consumir alimentos ricos en vitamina E y C, como los frutos rojos, cítricos, manzanas, etc. No olvides incluir todo tipo de verduras y no abusar de las grasas y bebidas con gas o azucaradas.
  3. Pon tus piernas en alto: Está demostrado que ofrece múltiples beneficios para tu circulación.  Aprovecha cuando llegues a casa y te pongas ropa cómoda, túmbate y apoya tus piernas en alto.  Los expertos aconsejan que pasemos, al menos, media hora al día en esta posición.
  4. Agua caliente no, agua fría: Lo ideal es que al finalizar tu ducha diaria acabes aplicando un chorro de agua fría a tus piernas en círculos ascendentes hacia tu corazón. Si comienza el invierno y no te atreves, tranquila, puedes masajear unos minutos tus pies, tobillos y pantorrillas con agua fría.
  5. Nada de sedentarismo: ¡Nunca te detengas! Si tu trabajo te obliga a estar muchas horas sentada intenta no cruzar tus piernas para ayudar a tu organismo a mantener una buena circulación sanguínea.
  6. Presoterapia: Es una técnica bastante eficaz para este tipo de problemas circulatorios. Consiste en que introduzcas unos manguitos en tus piernas y estos, se llenarán de aire descomprimiendo tus piernas de manera controlada.  El número de sesiones está en relación con la gravedad de tu problema, pero tiene como objetivo activar tu sistema circulatorio. Podríamos afirmar que incrementa la tasa de oxígeno, evita que padezcas retención de líquidos, reduzcas tu edema y acabes con la pesadez de tus piernas.

El deporte, tu mejor aliado

Para decir adiós a las piernas cansadas es muy importante que realices actividades físicas para mejorar tu circulación sanguínea.  Todos los deportes de fondo hacen trabajar tu corazón y los pulmones.

Te recomendamos que priorices los deportes de resistencia como montar en bici, yoga o natación, para facilitar el retorno venoso. En cambio, evita los deportes de impacto, como correr.

La sangre tiene tendencia a estancarse y las venas a deformarse, causando la temida aparición de las varices. Mantenerte activa te ayudará a luchar contra esta situación.

No obstante, no olvides tu dieta. Es muy importante que controles tu alimentación e introduzcas alimentos que favorezcan a tu circulación. Apunta este alimento como elemento indispensable para tu alimentación que puedas compaginar con tus actividades diarias:

El castaño de indias: Las semillas de este fruto son maravillosas para mejorar la circulación sanguínea de las piernas, aliviando su pesadez y disolviendo las varices.  Este alimento puedes encontrarlo en diferentes formatos y con innumerables beneficios. De echo, se recomiendo también en personas con enfermedades cardiacas.

La pesadez de piernas es, por tanto, una situación muy habitual, cuyos síntomas más comunes son: dolor generalizado o localizado en las varices (en aquellas personas que las tienen), cansancio, calambres, hormigueos, sensación de calor, picores o prurito, hinchazón, dilataciones de las venas y aparición de arañas vasculares e, incluso, celulitis. Sigue los consejos que te hemos dado y ayudarás a prevenir y revertir los efectos de las piernas cansadas.

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¡Que pases un feliz día!

Y tú, ¿roncas?

Y tú, ¿roncas?

Durante mucho tiempo los ronquidos se han considerado poco más que una molestia. No obstante, no son algo que debamos ignorar. Según los expertos del sueño, roncar es una señal de que algo pasa.

El ronquido es una vibración que se produce al coger el aire en tus estructuras nasoorales. Según el tamaño y el espacio que exista para que pase el aire y el estado de tu faringe, lengua, campanilla y paladar, vibrarán de una forma u otra y generarán sonido.

Según los expertos, la prevalencia de los ronquidos es mayor en los hombres. Sin embargo, las mujeres también comienzan a roncar en mayor medida a partir de la menopausia.

Solo ruido, o es algo más

Los ronquidos provocan un ruido molesto para quienes lo padecen de forma indirecta, pero pueden ser síntomas de un problema mayor: las apneas del sueño, un colapso de las vías respiratorias que están obstruidas durante unos segundos y se reanudan con un soplido.  Los datos demuestran que las apneas pueden aparecer 30 veces durante una hora de sueño o, incluso, terminan despertando a quien las padece, con una sensación de ahogo.

Despertarse por la falta de aire con la boca seca o tener alteraciones de memorias son algunos de los síntomas que enmascaran las apneas.

Si los ronquidos son solo ruidos y no incluyen apneas no se suelen tratar, a menos que se convierta en un problema social o de pareja.

Se distingue dos tipos de “roncadores”: Los obesos y los anatómicos.

  • Los obesos: Son aquellas personas que padecen sobre peso u obesidad, lo que provoca que se achique el espacio que existe en el interior de su garganta.
  • Los anatómicos: El sonido se produce porque algunas de sus estructuras óseas están desestructuradas, puede ser que tengan anginas muy grandes o una boca muy pequeña, etc.

En el caso de las mujeres, nuestros tejidos internos de la garganta se aflojan y pierden su rigidez con la edad, especialmente durante la menopausia.

La menopausia y los ronquidos

Según los estudios, 6 de cada 10 mujeres mayores de 50 años son roncadoras.  La menopausia provoca una reducción progresiva de los niveles de estrógenos y progesterona, la hormona que refuerza nuestros músculos bucales, entre múltiples funciones.

También durante esta etapa, las mujeres sufren más trastornos del sueño, etapas de insomnio y problemas respiratorios nocturnos. El mayor problema al que se enfrentan los profesionales es la aceptación.  A pesar de que es un problema que sufren muchas mujeres, no es tan fácil de ser aceptado. De hecho, es una de las causas que incide en la conocida “depresión postmenopáusica”.

Trucos contra los ronquidos

  1. Combate el sobrepeso: Seguir una dieta saludable y realizar ejercicio de forma rutinaria ayudará a que tengas un mejor estado de forma física, mejor salud y a mantener a raya el peso. Este factor es uno de los más influyentes para la producción de ronquidos, ya que produce que tengas dificultad durante la respiración ya que presiona en tus vías respiratorias.
  2. Alergias: Puede que tengas alergias respiratorias y esto provoca ronquidos. Por este motivo, es importante que identifiques si tienes algún tipo de alergias y puedas reducirla con un descongestionante o antihistamínico. Un consejo sencillo es que evites la acumulación de polvo en los muebles, en tus alfombras y en tus cortinas, ya que esto empeora tu problema.
  3. Dormir de lado: Muchos estudios han demostrado que las personas que duermen de espalda (boca arriba) tienden a roncar más. Por ello, te recomendamos que duermas de lado. Una forma para acostumbrarte a esta postura es ubicar algunas medias enrolladas o incluso, pelotas de tenis para que al acostarnos de espalda sintamos incomodidad.
  4. La almohada es importante: Elige una almohada alta ya que mejorará el paso del aire por la boca y nariz, disminuyendo el riesgo de roncar.
  5. No olvides la cebolla: Ponte un plato de cebolla cerca de la cabecera de la cama y mejorará tu respiración.
  6. La ortiga y la salvia: Puedes probar la infusión de ortiga y salvia antes de irte a la cama. Notarás que dormirás mejor.

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