Como desinfectar tu casa para recibir visitas

Como desinfectar tu casa para recibir visitas

Durante estos meses de confinamiento hemos anhelado las reuniones con amigos y familiares.

La llegada a nuestra sociedad de esta nueva pandemia ha creado nuevos e incógnitos escenarios, pero nosotras somos Expertas en Vivir y tenemos experiencia y coraje para sobrellevarlo.

Ante tal desconocimiento, nunca está de más aportar una serie de recomendaciones para mantener el coronavirus fuera de nuestro hogar, ahora que ya podemos reunirnos.

Los hemos dividido en varios grupos, empezamos:

Higiene Personal: 

Destacamos algunas pautas, ya requeté conocidas por nuestras expertas: 

  • No tocarnos la cara. Evitar el contacto con ojos, nariz y boca.
  • Cubrirnos la boca y la nariz con el codo o un pañuelo desechable al estornudar.
  • Mantener el distanciamiento social (distancia mínima entre personas de 2 metros)
  • Lavarnos las manos frecuentemente con agua y jabón, o con desinfectante.

Limpieza del hogar:

Os recomendamos que limpiéis  y desinfectéis  todas las superficies de la casa con las que podamos tener contacto frecuente: pomos de las puertas, interruptores, mesas, sillas, superficies de la cocina, aparatos electrónicos… 

A la hora de desinfectar no extenderemos el producto inmediatamente, lo aplicaremos transcurridos unos minutos para que este sea más efectivo. Además, atenderemos a las instrucciones de uso de cada producto que utilicemos.

Será suficiente con aplicar agua y jabón, para las más puntillosas podéis aplicar después desinfectante o lejía.

Lavado de la ropa:

Usa un programa que te permita lavar con  la mayor temperatura posible y deja que se seque completamente.
Desinfecta el cesto de la ropa sucia  o ponle un forro que puedas sacar y lavar con cierta frecuencia.
No sacudas la ropa sucia, de esta manera evitarás dispersar el virus en el aire. Y, por último, no olvides quitarte los zapatos al entrar a casa y cambiarte de ropa al llegar.

Precauciones con los alimentos:

No está probado que el Covid-19 se propague a través de los alimentos, pero puede hacerlo en determinadas superficies. Por lo tanto, hay que ser cuidadosos a la hora de manipularlos en la cocina.
Deshazte de los envases innecesarios cuando llegues de la compra y desinfecta los que no puedas tirar.
Si se trata de comida que no viene envuelta como por ejemplo, verduras o frutas, lávalas con agua.

Consejos extra: además de todas estas indicaciones hay aún más cosas que puedes hacer para convertir tu hogar en un lugar seguro, como deshacerte de todo aquello que no utilices y realmente no necesites, limpiar aquello que uses nada más terminar o utilizar productos específicos para mejorar la organización de tu casa.  Estas simples acciones facilitarán el mantenimiento de la casa y, por consiguiente, su limpieza.

Poniendo en práctica todos estos consejos, vuestras reuniones serán perfectas y seréis unas expertas anfitrionas. Como siempre, puedes dejarnos tus comentarios y seguir informada de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram.

¡Bienvenidas sean las visitas!

EJERCICIOS PARA FORTALECER EL SUELO PÉLVICO

EJERCICIOS PARA FORTALECER EL SUELO PÉLVICO

La zona del suelo pélvico sigue siendo una gran desconocida para muchas mujeres. Quizás lo hayan oído pronunciar por primera vez en las clases de preparto o a su médico de cabecera cuando tienen algún problema sexual o de incontinencia.

 Sea como fuera, esta zona de nuestro cuerpo cumple una función biológica importante y si no se cuida, observa y se trata puede contribuir a empeorar la calidad de vida de las personas y en especial, de las mujeres. 

 Y, ¿por qué es tan importante? Esta musculatura mantiene en su posición a órganos como el útero, la vejiga y el recto del efecto de la gravedad previniendo de enfermedades e incontinencias. 

 Por ello, desde Indasec nos preocupamos en ofrecer información relevante sobre el suelo pélvico, qué es y cómo ejercitarlo para fortalecerlo.

Porqué se debita el suelo pélvico

Varios son los factores que pueden debilitar los músculos del suelo pélvico provocando disfunciones en el correcto funcionamiento de otros órganos del cuerpo.

 Entre esos factores que pueden debilitar el suelo pélvico encontramos el padecimiento de estreñimiento crónico, el embarazo, parto y posparto, la menopausia y algunos deportes de alto impacto como el running, el voleibol, el pádel o el ciclismo dependiendo de la postura adoptada o del terreno por el que se circula.

 En general, nos referimos a aquellas actividades que producen un incremento de la presión abdominal brusco, excesivo y continuado, según indican los expertos.

Cómo puedo fortalecer los músculos de la zona pélvica

Una vez que conocemos la importancia de tener una suelo pélvico sano, es fundamental conocer cómo podemos mejorar la tonificación de los músculos de la zona y el estado del mismo realizando una serie de ejercicios específicos de la zona pélvica y abdominal.

Para comenzar, has de saber que la condición física de tu abdomen afecta a la musculatura de la zona pélvica, por ello, has se realizar una tabla de ejercicios que permita trabajar ambas zonas en función de la situación de partida de tu cuerpo, es decir, los ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico que podría realizar una mujer que ha dado a luz en los últimos tres meses, no son los mismo que lo que podría hacer una mujer de mediana edad con un estilo de vida más sedentario. 

Desde Indasec, aconsejamos que en el momento que decidamos llevar a cabo estos ejercicios, sería interesante acudir a psicoterapeutas o matronas que te asesoren y expliquen qué tipo de ejercicio funciona mejor para tu zona pélvica.

Algunas de las opciones existentes para fortalecer los músculos de la zona pélvica abarcan desde técnicas hipopresivas para la zona abdominal, masoterapia, cinesiterapia o kinesioterapia, la electro-estimulación y la realización de ejercicios de Kegel.

Cómo se realizan los ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel fueron diseñados en los años 40 para el fortalecimiento de la musculatura de la zona pélvica, previniendo así la aparición de la incontinencia urinaria.

Estos ejercicios consisten en la contracción de los músculos pélvicos realizando diferentes series y con un número de repeticiones por cada movimiento. 

Puedes realizarlo trabajando solo una zona o las 3 a la vez. Para ello, antes debes saber e identificar cada una de estas zonas:

  • La zona que rodea al recto
  • La zona que rodea la vagina 
  • La zona que rodea la uretra

A continuación desglosamos algunos de los ejercicios Kegel que puedes hacer en casa o incluso en el trabajo: 

  • Primero: contraer y relajar los músculos pélvicos durante 5 segundos cada movimiento. Lo puedes realizar sentada o de pie.
  • Segundo: realizar las mismas contracciones pero sin pausa y lo más rápidamente que sea posible.
  • Tercero: contraer y relajar los 3 músculos al mismo tiempo
  • Cuarto: apretar y relajar cada músculo de manera consecutiva (zona del ano, zona de la vagina, zona de la uretra)

El número de veces recomendado para la realización de estos ejercicios es de 3 veces al día. La facilidad de realización te permite practicarlo en cualquier momento y lugar, aunque recomendamos en un lugar tranquilo y donde dispongas de cierta intimidad para que puedas relajarte. 

Consejo para practicar correctamente los ejercicios

Es muy importante cuando realicemos este tipo de ejercicios, controlar conscientemente la respiración y los movimientos asociados a cada zona. Así conseguiremos mejores resultados que serán visibles a los meses de comenzar la práctica diaria.

Además, se aconseja realizar estos ejercicios cada vez que hagamos una actividad que requiera un esfuerzo físico extra, como levantar peso o subir las escaleras, … De esta manera, conseguimos tonificar la musculatura, soportando una carga.

Se recomienda la repetición continuada de los ejercicios de Kegel para el suelo pélvico durante mínimo, 4 semanas para empezar a notar los primero resultados. Pasado este tiempo, es importante mantener la rutina para impedir que vuelvan a aparecer los primeros síntomas de debilitación del suelo pélvico. 

A estas alturas, queda claro la importancia de tener un suelo pélvico fortalecido y tonificado, ya que aporta muchos beneficios como la disminución o eliminación de los síntomas de pérdidas de orina o la mejora en la calidad de las relaciones sexuales. 

Mejorando nuestra salud estamos mejorando nuestro bienestar y eso se traduce en aumento de la felicidad, por ello, desde Indasec, os animamos a que seas conscientes de vuestro cuerpo y necesidades para buscarle las mejores soluciones físicas y emocionales.

5 Curiosidades sobre las pérdidas leves

5 Curiosidades sobre las pérdidas leves

Las pérdidas leves son pequeñas pérdidas involuntarias que se producen en lugares y momentos no deseados, como al toser, reír o realizar un esfuerzo.

Ya lo hemos dicho más veces y queremos volver a recalcarlo, y es que las pérdidas leves no son una enfermedad sino la consecuencia del debilitamiento del suelo pélvico, lo que se puede producir, entre otras cosas, tras haber tenido hijos y con la llegada de la menopausia, momento en el cual se produce un descenso en la secreción de estrógenos.

Muchas mujeres se sienten avergonzadas de tener pérdidas leves, por eso hemos preparado este post, para deciros a todas las expertas en vivir, que tener pérdidas leves no es un motivo de vergüenza y que hablar de ello y normalizarlo es un trabajo de todas. Hoy os vamos a contar curiosidades de las pérdidas leves que quizá no conocíais:

1. Más de 6,5 millones de personas tienen pérdidas leves en España.

A pesar de afectar a tantas personas, en su mayoría mujeres, casi ninguna habla de ello. No solo no lo habla con sus amigas, sino tampoco con su médico. Romper este tabú ayudará a una detección precoz, a una mejor prevención y, en definitiva, a una mayor calidad de vida.

2. Un alto porcentaje de las mujeres con pérdidas leves no utiliza productos específicos para controlarlas.

Este es un dato preocupante y viene derivado, en general, del tabú que supone hablar de las pérdidas leves. Es por esto que muchas mujeres siguen comprando productos indicados para la menstruación, como los salvaslips, en el caso de las pérdidas leves ocasionales, que, destinadas a otro fin, no cumplen con su función en el caso que nos ocupa.

El miedo a ser juzgadas e incluso ridiculizadas, lleva a muchas mujeres a no comprar los productos específicos, como los de Indasec Discreet® indicados para las pérdidas leves, no consiguiendo la absorción necesaria para controlar estas pérdidas ni combatiendo el olor, muy diferente al de la menstruación.

Te animamos a que pidas nuestras muestras gratuitas para que puedas comprobar la diferencia entre los productos indicados para la menstruación y los que se crean para las pérdidas leves.

3. El trabajo del suelo pélvico puede retrasar la aparición de pérdidas leves e incluso mejorar el grado de afección de éstas.

Como os decíamos al inicio de este post, las pérdidas leves se producen por un debilitamiento de los músculos que forman el suelo pélvico, debido a haber tenido hijos, y otras causas.

Sin embargo, si trabajamos el suelo pélvico, ya sea a través del  pilates o con ejercicios específicos de suelo pélvico como los conocidos ejercicios de Kegel , conseguiremos ir tonificando y fortaleciendo, en la medida de lo posible, esta musculatura, para así tener un mayor control de las pérdidas leves ocasionales.

4. Practicar sexo no está reñido con las pérdidas leves.

Una de las cosas que más preocupan a las mujeres que sufren pérdidas leves son las relaciones sexuales. Y es que el pensar que puedan sufrir alguna pérdida mientras están en un momento tan íntimo las hace, incluso, evitar dichos encuentros.

Esto no es para nada necesario. Se puede tener una vida sexual placentera aún teniendo pérdidas leves, y es que, éstas no tienen por qué ser un inconveniente en vuestro día a día.

Lo primero que os recomendamos en estas situaciones es que tengáis una buena comunicación con vuestra pareja, que os sinceréis. Si notáis el apoyo de la otra persona, vuestra confianza en vosotras mismas aumentará y si se llegase a producir alguna pérdida, ésta no sería vista como motivo de vergüenza.

También os recomendamos limitar la ingesta de líquidos antes de realizar el coito y elegir posturas en las que se provoque menor presión sobre la vejiga y el vientre, como pueden ser la cuadrupedia o decúbito lateral.

5. Dejar de beber no es la solución.

Uno de los grandes mitos que circula sobre las pérdidas leves es que, si las tienes, no debes beber tanto líquido. Esto no es cierto, al menos, no sin matizar la frase.

Lo cierto es que las personas adultas debemos beber una media de 2 litros de agua al día. En el caso de tener pérdidas leves no se debe reducir esta cantidad, ya que es una recomendación saludable, sino reducir la ingesta de líquidos según se acerca la noche, para evitar tener la necesidad de acudir al baño en plena noche y tener un descanso placentero.

Como veis, es mucha la información que no se tiene en el día a día de las pérdidas leves. Naturalizar esta afección, eliminar los tabús y disfrutar del día a día está en nuestras manos. Así que ya sabes, si tienes pérdidas leves utiliza los productos indicados específicamente para tal fin, aquí te dejamos un enlace a la petición de muestras de nuestra web para que puedas pedir tus muestras de los productos Indasec Discreet® si lo deseas (te recordamos que es gratis).

Y, si crees que puedes tener pérdidas, te recomendamos que acudas a tu médico, y, sin ningún tipo de vergüenza, habléis del tema. Lo más importante es aceptarnos tal y como somos, y querernos mucho, que para algo somos Expertas en Vivir.

Como siempre, puedes dejarnos tus comentarios, y no olvides seguir informada de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram .

¡Qué pases un feliz día!

Cuida tu zona íntima en verano

Cuida tu zona íntima en verano

Estamos acostumbradas a oír que en verano debemos cuidarnos, aún más si cabe, la piel o el cabello. Y es que las altas temperaturas junto con la exposición directa al sol en esta época del año pueden causarnos desde quemaduras en la piel hasta volver seco, quebradizo y sin brillo nuestro cabello. Sin embargo, la estación estival, no requiere solo que prestemos atención a esas partes de nuestro cuerpo, sino más bien a todas, incluyendo nuestra zona íntima. Es por ello que hoy os vamos a contar cómo cuidar la zona íntima en verano. ¡Toma nota!

Es muy importante que sepas que en verano, las altas temperaturas y la humedad se mezclan, ya sea en las piscinas, la playa… y es en este momento en el que se disparan los casos de infecciones de orina en mujeres, debido a la proliferación de bacterias.

1. Mantener equilibrado el pH y la flora vaginal

Como mujeres, expertas en vivir, debemos tomar especial precaución si queremos evitar padecer una molesta infección de orina. Para ello, es vital tomar precauciones  medidas de higiene íntima que incluyen una correcta limpieza del área genital externa, es decir, de la vulva y vagina.

Es importante saber que la vagina produce de forma natural un líquido incoloro o de color blanco que está libre de olores fuertes (esto se altera cuando tenemos algún tipo de infección), que favorece el equilibrio del pH y la flora vaginal.

En el caso de las mujeres que han entrado en la menopausia, hay que saber que los cambios hormonales producidos en esta etapa elevan el pH vaginal, haciendo que disminuya la lubricación natural de la misma y aumentando su sequedad.

Si la flora o el pH vaginal sufren alguna alteración se produce un alto riesgo de contraer una infección. Algunos factores que pueden provocar este problema son el uso de antibióticos, algunos anticonceptivos orales, llevar prendas húmedas (por ejemplo mantener el bikini mojado), el uso de tampones y compresas o de preservativos de látex al mantener relaciones sexuales, utilizar ropa ceñida que genera sudoración…Sin embargo, esto no son más que factores que pueden favorecer en un momento dado que puedas tener una infección, no implica que sean desencadenantes o causantes de ésta.

2. Una buena higiene íntima

Para mantener una correcta higiene es importante lavar la zona genial con agua templada y con un jabón personal con una formulación suave. Para no alterar la flora vaginal no debemos lavarla más de 2 veces al día y debemos secarla muy bien después con una toalla exclusiva para ello, ya que las bacterias proliferan en ambientes húmedos.

Después de mantener relaciones sexuales también es recomendable lavar la zona íntima, ya que si se han tenido relaciones sin preservativo, el semen puede entrar en contacto con las bacterias que hay en la vagina y provocar malos olores. Aún así, el semen, como tal, es neutro y no supone un riesgo para la salud vaginal.

En el caso de utilizar productos para las pérdidas leves, es esencial que escojas productos absorbentes diseñados específicamente para las características de las pérdidas y que sean respetuosos con tu piel y zona íntima. Podéis consultar nuestra gama de compresas para pérdidas leves aquí (enlace a web) y pedir vuestra muestra gratuita.

Cuando utilicemos compresas y/o tampones en los días de menstruación también debemos tener en cuenta que son un posible foco de infecciones. Se recomienda cambiarse las compresas cada tres horas, aproximadamente y, los tampones cada dos horas. En el caso de utilizar los tampones en verano para bañarnos en la playa o en la piscina, debemos tener en cuenta que éstos van a absorber más humedad y que es recomendable  cambiarlos de inmediato.

3. Uso adecuado de ropa interior

La ropa interior que utilizamos también influye en nuestra salud vaginal, y es que desempeña un papel fundamental en la prevención de las infecciones vulvovaginales.

Los ginecólogos recomiendan el uso de prendas íntimas de algodón, por su capacidad para conservar el pH natural de la vagina. Otros materiales, como los sintéticos, provocan alteración de la flora y pueden dar lugar que aparezcan infecciones de forma frecuente.

En el caso de los bañadores y bikinis, como comentábamos en el punto anterior, es recomendable que, una vez nos hayamos bañado, nos cambiemos la braguita o el bañador  para evitar que la zona vaginal tenga humedad de forma prolongada. Por ello, un buen método de prevención es llevar siempre en nuestro capazo una braguita de bikini para cambiarnos.

4. Hidratar la zona íntima

Especialmente en la menopausia, debido a la bajada de estrógenos y su efecto beneficioso, la piel y las mucosas a nivel urinario y vulvovaginal sufren un importante deterioro, provocando una menor hidratación y circulación sanguínea en la vagina. Esto puede provocar, principalmente:

– Dolor al mantener relaciones sexuales

– Irritación, picor y escozor en la zona genital

En estos casos es importante mantener la hidratación de la zona íntima con productos como el ácido hialurónico, que es un regenerante vaginal natural o algún probiótico vaginal, que fortalece y reequilibra la flora íntima de las mujeres.

Así pues, igual que mantenemos hidratada la piel de nuestra cara y manos, debemos prestar especial atención a nuestra zona íntima y propiciarle los cuidados que requiera según la etapa en la que nos encontramos y teniendo en cuanta, también, la época del año.

5. ¿Qué infecciones de orina podemos contraer en verano?

Como ya hemos comentado antes, la humedad del bañador es un factor de riesgo para una infección vaginal, ya que ésta es necesaria para que los hongos puedan desarrollarse y vivir.

Las infecciones vaginales más comunes que se pueden dar, sobretodo en verano, son la producida por hongos como la candidiasis y la producida por bacterias, como la vaginosis bacteriana.

En el caso de la candidiasis, es característico sufrir picor y escozor e irritación en la zona íntima, mientras que en el caso de la vaginosis, puedes experimentar molestias en la vagina, acompañadas de un flujo vaginal distinto al habitual en cuanto a la cantidad, y con un olor desagradable.

El flujo vaginal es un gran indicador de si tenemos una infección de orina ya que aumenta su volumen y consistencia, cambia su color y olor. Por lo que puedes identificar que algo no va bien tan solo viéndolo. Sin embargo, os recomendamos que ante cualquier sospecha de infección o molestia en la zona íntima acudáis a vuestro ginecólogo y/o médico de cabecera para que te evalúe y te de el diagnóstico y el tratamiento más acertado, en caso de necesitarlo.

Disfrutar del verano es muy sencillo si seguimos las recomendaciones que os hemos dado en el post de hoy, así que ya sabéis. Mucha hidratación, mucha higiene y evitar la humedad en la zona vaginal serán las claves de unas vacaciones sin sorpresas indeseadas.

Esperamos que os haya gustado este post, si ha sido así no os olvidéis de compartirlo. Como siempre, podéis dejarnos vuestras sugerencias, y no olvidéis seguir informadas de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram.

¡Qué paséis un feliz día!

COMBATE LAS MIGRAÑAS

COMBATE LAS MIGRAÑAS

Según la Mayo Clinic, la migraña es un dolor de cabeza que puede causar un dolor pulsátil intenso o una sensación de latido en la cabeza, generalmenteen uno de los lados.

Las migrañas pueden producirse por cambios en el tronco cerebral y sus interacciones con el nervio trigémino (nervio craneal mixto), una vía principal de dolor. Desequilibrios en sustancias químicas cerebrales como la serotonina, que ayuda a regular el dolor, pueden estar involucradas, de hecho, los niveles de esta sustancia que realiza funciones de neurotransmisor, disminuyen durante las crisis de migraña.

Causas que provocan migraña

A pesar de afectar a una parte importante de la población, aún no se comprenden las causas de la migraña, si bien sabemos que hay factores genéticos y ambientales que pueden incidir en ésta:

  • Cambios hormonales: muchas mujeres refieren migrañas durante el período o inmediatamente después, debido a las fluctuaciones y disminución de estrógeno que se produce. La menopausia y el embarazo también son momentos en los que algunas mujeres desarrollan estos dolores de cabeza.

Otros cambios hormonales son los producidos por el uso de anticonceptivos orales o la terapia de reemplazo hormonal que, si bien pueden empeorar las migrañas, hay mujeres que detectan que éstas ocurren con menos frecuencia.

  • Estrés: es una de las causas comunes de migraña.
  • Estimulación sensorial: las luces brillantes, los sonidos y olores fuertes, el humo del tabaco o de la contaminación, entre otras, pueden ser causa de que algunas personas sufran migrañas.
  • Cambios de clima: o de presión, también pueden desencadenarlas.
  • Alimentos: muchas personas coinciden en cierto tipo de alimentos como los quesos maduros, los alimentos salados y los procesados. Aditivos alimentarios como el endulzante aspartamo y el conservante glutamato monosódico pueden desencadenar migrañas también.
  • Cambios de rutina: otra causa es alterar las rutinas que seguimos, si habitualmente comemos a las 2 y cenamos a las 9, el hecho de que un día comamos a las 4 o 5, por algo tan común como que una reunión de trabajo se alargue o porque estamos de viaje, puede implicar que suframos una migraña. El hecho de ayunar también es una causa, así como no dormir lo suficiente, o hacerlo en exceso.
  • Bebidas: el alcohol, sobretodo el vino, y bebidas con mucha cafeína.
  • Factores físicos: la realización de ejercicio físico intenso.
  • Medicamentos: además de los anticonceptivos orales que comentábamos anteriormente, los vasodilatadores como la nitroglicerina, pueden empeorar las migrañas.

 

Los síntomas dependen de cada tipo de migraña

Los neurólogos suelen decir que cada migraña es diferente, como cada persona. Así, los síntomas dependerán del tipo de migraña que se padezca:

  • Migraña común(o sin aura): es un dolor de cabeza recurrente que suele tener una duración de entre 4 y 72 horas. El dolor se presenta en un solo lado de la cabeza, acompañado de pulsaciones, náuseas, fotofobia y sonofobia.
  • Migraña con aura: los síntomas suelen ser sensoriales al estar relacionados con el sistema nervioso central. Los ataques suelen durar pocos minutos y se caracterizan por ir aumentando gradualmente, seguidos de dolor de cabeza y, pudiendo afectar, también, a la visión, la comunicación, el lenguaje o la motricidad.
  • Migraña crónica: se considera como crónica una migraña que presenta 15 crisis o más al mes, al menos, durante 3 meses. Este tipo de migraña es poco frecuente y está más relacionada con factores hereditarios, la depresión y el uso frecuente de analgésicos

Estos son los tres tipos más comunes de migraña que hay, como decíamos antes, hay tantas migrañas como personas, por lo que hay más tipos específicos de migraña que compartirían algunas de las sintomatologías anteriormente descritas.

Lo más importante es detectar qué tipo de migraña sufres, ya que en base a esto tu neurólogo te dará un tratamiento u otro.

Según informó el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos el pasado Día internacional de la Acción contra la Migraña, el 13% de la población española padece migraña, afectando en mayor medida a las mujeres (7% hombres y 16% mujeres). Lo preocupante es que, de este porcentaje de población, al menos la mitad de los pacientes se automedica y, hasta un 40%, convive con la enfermedad sin saberlo. De hecho, según la Sociedad Española de Neurología, solo un 17% de los pacientes utiliza la medicación correcta para el tratamiento sintomático de las crisis migrañosas.

Si padeces alguno de los síntomas anteriormente mencionados, u otros, lo mejor es que acudas a tu médico de cabecera para que te dé un seguimiento y te derive al neurólogo, de ser necesario. Es vital que no te automediques ya que lo que a una amiga, madre o hermana le puede servir, no necesariamente es indicado para ti y puedes llegar a generarte una migraña crónica por abuso de medicamentos y por el uso incorrecto de éstos.

Tratamientos

Actualmente no hay una cura para las migrañas, ni un tratamiento definitivo, pero si diversas maneras de aliviar las molestiasque causan.

  • Cambiar hábitos: si detectamos que algunos alimentos como el chocolate, queso, chorizo… desencadenan migrañas, debemos intentar no consumirlos. Si quieres saber qué alimentos son beneficiosos para tu salud puedes consultarlo aquí.
  • Llevar un estilo de vida saludable: la combinación de ejercicio físico y alimentación sana y equilibrada son una recomendación que, al igual que en muchos aspectos de nuestra vida, influyen en las migrañas. El ejercicio aeróbico como la natación  o caminar.
  • Tener horarios: comentábamos que comer a deshora, ayunar, dormir de forma insuficiente o excesiva, pueden desencadenar la migraña, de esta forma, si establecemos unos horarios de comidas y descanso, podremos evitar sufrir algunas crisis.
  • Relajación: si sufrimos estrés es fundamental encontrar terapias como el yoga o el mindfulness para intentar reducir los niveles, saber relajarse es fundamental para prevenir migrañas.
  • Los tratamientos con fármacos preventivos: siempre recetados por un especialista, pueden ayudar a controlar las crisis y a que se reduzca su número e intensidad.
  • Infiltración de toxina botulínica: según un estudio realizado por el Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología para analizar la eficacia del bótox como tratamiento de la migraña crónica, el 50% de los pacientes con este tipo de migraña, tratados durante un año con toxina botulínica, han experimentado la reducción del número de dolores de cabeza y su intensidad en un 50%.

 

Como experta en vivir ya sabes que la vida no es siempre fácil, pero también sabemos que eres una luchadora nata y que con esa actitud se superan todos los obstáculos.

Esperamos que os haya gustado este post, si ha sido así no os olvidéis de compartirlo. Como siempre, podéis dejarnos vuestras sugerencias, y no olvidéis seguir informadas de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram.

 

¡Que paséis un feliz día!