No renuncies al placer en vuestra relación

No renuncies al placer en vuestra relación

La menopausia es una etapa normal en la vida de toda mujer, que conlleva una serie de cambios hormonales, entre los que se incluyen cambios en la sexualidad, motivados por la falta de producción de estrógenos en los ovarios.

Debido a esto, la relación de pareja se puede ver afectada, ya que no sólo hay que hacer frente a las transformaciones físicas que se producen en tu cuerpo sino a otras molestias propias de este proceso como pueden ser los sofocos, etc.

En este momento el apoyo de tu pareja, su compañía, amor y complicidad incondicional, son un pilar fundamental en el que apoyarte. Sin embargo, está en tu mano seguirte sintiendo como la mujer fuerte y poderosa que eres, que afronta, fruto de la experiencia, una nueva etapa en la vida, y que puede ser tan placentera como cualquier otra si tenemos en cuenta ciertos aspectos.

Nosotros podemos con esto y más

Algunos de los cambios físicos que experimenta nuestro cuerpo durante la menopausia es la sequedad vaginal, dificultando las relaciones sexuales, así como la aparición de pérdidas leves.

Sin embargo, lo más importante es la actitud a la hora de paliar los síntomas de la menopausia. Y es que la madurez, es un sinónimo de experiencia y muchas mujeres la aprovechan para ser más felices, centrarse en ellas mismas y tomarse la vida de otra manera.

Los síntomas de la menopausia se pueden combatir con ayuda de nuestro ginecólogo, quien nos indicará cómo sobrellevar, de la mejor forma posible, esta etapa de nuestra vida. Este es, además, el momento de disfrutar la sexualidad de forma plena sin temor a un embarazo no deseado y con la tranquilidad de la experiencia y complicidad que os caracteriza.

Además, muchos son los estudios que demuestran que la menopausia es el mejor momento para la convivencia con tu pareja. Mirando el lado positivo, tus hijos ya se han hecho mayores, y puedes aprovechar para estrechar tu intimidad y favorecer la complicidad entre ambos.  De esta manera, sumarás seguridad en ti misma y vuestra relación estará más consolidada.

Sexo en la menopausia

La capacidad sexual no depende de la edad reproductiva, por lo tanto, ¿por qué no seguir disfrutar del sexo durante la menopausia? Queremos darte una serie de recomendaciones para que puedas seguir disfrutando durante esta etapa de tu vida íntima, apunta:

  • Tu imaginación es el mejor recurso: Tienes que saber que el cerebro es tu órgano sexual principal. Es muy importante que sigas pensando en el sexo, fantasías incluidas, ya que contribuirás a que no pierdas ese interés por practicarlo.
  • Ten un estilo de vida saludable: No hay que olvidar que es de vital importancia practicar ejercicio, tener una dieta equilibrada y dormir lo suficiente. De esta manera, mejorarás tu autoestima y no solo eso, ya que además reducirás el riesgo de padecer muchas patologías.  Todo ello tendrá efectos positivos en tu calidad de vida y también en el plano de la sexualidad.  Que no se te olvide que el envejecimiento no es la causa de una disminución de la capacidad de respuesta sexual de una mujer.
  • Ejercita tus músculos de la vagina: Una de nuestras propuestas son los ejercicios de Kegel y la fisioterapia dirigida con el fin de solucionar las disfunciones del suelo pélvico y fortalecerlo.  Gracias a ello, mejorarás la fuerza y el tono muscular de esta zona, ralentizando la pérdida de flexibilidad y la atrofia de los tejidos vaginales que se producen durante la etapa de la menopausia y combatiendo, de este modo, también, las pérdidas leves.
  • Planea vuestros encuentros más íntimos: Piensa y define un encuentro para los dos.  Cambiar de ambiente de vez en cuando sirve para evitar la rutina.
  • La comunicación con la pareja es lo más importante: No tienes que tener miedo a comentarle a tu pareja tus sensaciones y necesidades. Muchos problemas se pueden solucionar hablando, y es que… ¿quién mejor para comprenderte?
  • No te pongas límites: No hay edad para el amor, ni para el sexo, así que disfruta de ambos. Déjate llevar y vuestra relación será fuerte.

Así pues, el sexo no se acaba, ni muchísimo menos, con la menopausia. Podemos seguir disfrutando de él a cualquier edad si sabemos adaptarnos a los cambios que nuestro cuerpo nos va pidiendo y, sobretodo, siendo capaces de aceptarlos y aceptarnos a nosotras mismas. Se trata de ir redescubriéndonos sexualmente, tanto de manera individual, como en pareja, para seguir gozando de esta maravillosa experiencia, y seguir recorriendo el camino que llamamos vida.

Como siempre, puedes dejarnos tus comentarios, y no olvides seguir informada de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram.

¡Que pases un feliz día!

Suelo Pélvico: Todo lo que necesitas saber

Suelo Pélvico: Todo lo que necesitas saber

Las pérdidas leves son un trastorno habitual, seguramente más de lo que te imaginas. Suele producirse por un debilitamiento de la musculatura de nuestro suelo pélvico, pero, ¿por qué se produce? Te lo contamos en el post de hoy.

¿Qué es el suelo pélvico y qué lo debilita?

Para comprender esta parte de tu cuerpo de manera sencilla, vamos a entenderlo como un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en la parte inferior del tronco, y que tiene como función, sostener los órganos del abdomen (la uretra, la vejiga, el útero, la vagina y el recto) para que funcionen de manera correcta.

Un suelo pélvico debilitado puede provocar diferentes problemas a nuestro organismo, entre ellos: pérdidas leves, dolor de espalda e incluso, disfunciones sexuales, entre otras. El estado de esa musculatura puede estar ligada con los embarazos, pero también con hábitos de tu día a día. Por ello… ¿sabes qué factores pueden contribuir al debilitamiento del suelo pélvico?

  • Parto vaginal: Se considera la principal causa de debilitación de esta musculatura, y es recomendable que tu especialista vigile tu suelo pélvico tras el parto de tus hijos.
  • Estreñimiento crónico: También es un factor que favorece el desgaste muscular del suelo pélvico.
  • La práctica de deportes de impacto: Hay que tener en cuenta que no todos los ejercicios son beneficiosos para todas las personas, en concreto los de impacto pueden producir una sobrecarga intrabdominal y se desaconsejan si sufres pérdidas leves.
  • El sobrepeso: Es muy importante que hagas una dieta equilibrada y controles tu peso para que no se produzca un debilitamiento de los tejidos que sostienen la vejiga.
  • Enfermedades respiratorias y tratamientos agresivos: Los excesos de tos y el tabaquismo pueden producir consecuencias nefastas para tu organismo. Además, tratamientos agresivos como la radioterapia puede alterar la estructura de tu suelo pélvico.
  • Retención de líquido: Muchos son los expertos que aclaran dicha situación, pues advierten que es muy peligroso no acudir al baño cuando es necesario, ya que “aguantar”, provoca debilitación en la zona pélvica.
  • Exceso de carga: No hay que sostener muchopeso, pues importantes problemas de salud están ligados a esta práctica. No sólo consecuencias negativas relacionadas con tu suelo pélvico, sino también a nivel articular, entre otros.

¿Qué ejercicios son buenos para fortalecer el suelo pélvico?

Los expertos mencionan que tenemos que evitar los deportes de impacto, tales como correr, jugar al tenis, baloncesto, pádel o practicar aeróbic. Esto se debe a que los deportes de impacto provocan un aumento importante de la presión generada en el interior de la cavidad abdominal, es decir, una presión intraabdominal, especialmente, al elevar peso.

Sin embargo, otros ejercicios como el yoga o pilates inciden mucho en el control postural, facilitando que trabajes este tipo de musculatura de la que no siempre somos conscientes y de una forma segura para tu salud.

Una vez que hayas ejercitado tu suelo pélvico, puedes seguir con tus deportes favoritos, e incluso practicar deportes de impacto, siempre y cuando fortalezcas, previamente, esta musculatura. Como te hemos contado en anteriores post, los ejercicios Kegel son los más adecuados y recomendados, sobre todo para tomar consciencia de qué musculatura compone el famoso suelo pélvico, pero no son los únicos, ya que también puedes realizar gimnasia hipopresiva y las bolas chinas.

Además, es importante que atiendas a una serie de consejos que hemos preparado para fortalecer y mejorar tu suelo pélvico.

  1. Evita retener la vejiga, pues debemos ir al baño unas 6 veces al día aproximadamente. Además, es importante que se vacíe tu vejiga sola y no fuerces o empujes con tus abdominales.
  2. Bebe 2 litros de agua al día, ya que es muy importante que tu organismo esté hidratado y tu vejiga funcione de manera continuada.
  3. Cuida tu zona íntima con productos especiales.

Fortalecer el suelo pélvico es esencial para tener una mayor calidad de vida ya que nos ayuda con las pérdidas leves, pero también porque mejora nuestra vida sexual, mejorando, e incluso previniendo, diferentes molestias y pudiendo disfrutar, a su vez, de orgasmos más intensos, tanto para nosotras como para nuestras parejas, al poder tener control de esa zona durante el sexo.

Como siempre, puedes dejarnos tus comentarios, y no olvides seguir informada de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram.

¡Que pases un feliz día!

¿Qué sabes sobre los Ejercicios de Kegel?

¿Qué sabes sobre los Ejercicios de Kegel?

Los ejercicios de Kegel son una serie de ejercicios destinados a fortalecer los músculos pélvicos a fin de prevenir alteraciones comunes como las pérdidas leves o facilitar el parto; aunque también son buenos aliados en el ámbito de las relaciones sexuales para conseguir un mayor placer sexual.

Seguro que ya habías oído hablar de esto, pero, ¿sabes en qué consisten exactamente? Te lo contamos todo en el post de hoy.

Fue en la década de 1940 cuando el doctor Arnold Kegel desarrolló estos ejercicios como método para controlar las pérdidas leves, especialmente tras el parto.

El propósito de estos ejercicios es fortalecer los músculos pélvicos y mejorar el control de esfínteres.

Lo primero, localizar bien los músculos

El suelo pélvico está formado por una serie de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y cuya función principal es sostener los órganos pélvicos en la posición adecuada.

Además, debemos localizar el core o núcleo central que hace referencia a la capa de músculos más profunda situada justo en el centro de nuestro cuerpo sirviéndonos de soporte y estabilidad a la columna y a la pelvis sin que seamos conscientes.

La comodidad, imprescindible

Una vez hemos identificado las partes de nuestro cuerpo que vamos a trabajar es primordial encontrar una postura en la que te sientas cómoda, para ello puedes ir probando tumbada boca arriba, de lado o incluso boca abajo (si te cuesta especialmente trabajar esta musculatura). Si te estás preguntando por qué no puedes hacerlo de pie, la respuesta es porque, al tumbarnos, eliminamos la gravedad sobre las vísceras pélvicas y esto hace que resulte más sencilla la contracción muscular. Cuando tengas más práctica podrás ir derivando a otras posturas como a cuatro patas o, incluso, de pie.

Lo más importante, una vez hayas elegido la postura en la que te encuentras más cómoda, es respetar ciertas pautas, es decir, tener la columna vertebral recta y elongada, la pelvis debe estar colocada de forma neutra y con la curva lumbar suavizada antes y durante las contracciones musculares.

¡No dejes de respirar!

Cuando hacemos un esfuerzo o prestamos demasiada atención a un ejercicio tendemos a olvidar que tenemos que seguir respirando mientras hacemos el ejercicio en cuestión y, por supuesto, adecuar la respiración al ejercicio.

Para trabajar la respiración junto con las contracciones puedes empezar realizando contracciones del suelo pélvico y, mientras, normalizar la respiración, esto significa, no realizar apneas (dejar de respirar) ni aumentar el ritmo de la respiración. Lo ideal es encontrar el punto en el que, con los músculos pélvicos contraídos, puedas respirar de forma normal. Esto te ayudará para que seas capaz de activar tu suelo pélvico ante aumentos de presión puntuales como los que producen las acciones de toser o estornudar.

Después de la tormenta, llega la calma

Tras realizar una contracción debes relajar los músculos lentamente, dejando que regresen a su posición inicial. También puedes realizar un par de respiraciones antes de volver a contraer y, por supuesto, hacer descansos entre series. Esto significa que debes tomar al menos 20 segundos de descanso tras una serie de contracciones, antes de pasar a la siguiente y puedes realizar alrededor de 3 series de 15 contracciones cada una, para ir empezando. Las contracciones pueden tener una duración de entre 3” y 10”.

Recuerda, lo importante no es la cantidad, sino la calidad. Al principio tendrás que prestar mucha atención para realizar una simple contracción, es normal, pero como todo, con la práctica se mejora y después de un tiempo te descubrirás a ti misma haciendo los ejercicios sin apenas ser consciente del trabajo que realizas.

¿Sabías qué…?

A pesar de que los ejercicios de Kegel se suelen asociar a las pérdidas leves, también tienen otros efectos en nuestro organismo.

Estamos hablando de las relaciones sexuales, y es que no siempre somos conscientes de que podemos trabajar para mejorar nuestra vida sexual. En este caso, un buen control y capacidad de contracción de los músculos vaginales nos facilitará tener relaciones sexuales más satisfactorias y orgasmos más intensos.

Tómate tu tiempo para realizar estos ejercicios, pruébalo cuando estés cómoda y te sientas con ganas, los resultados hablarán por si solos y seguro que te dejarán encantada.

Como siempre, puedes dejarnos tus comentarios, y no olvides seguir informada de este y otros temas de interés en nuestra página de Facebook y en nuestro perfil de Instagram. ¡Que pases un feliz día!

Los beneficios de ejercitar el suelo pélvico en el sexo

Los beneficios de ejercitar el suelo pélvico en el sexo

Siempre hablamos de lo importantísimo que es controlar nuestro suelo pélvico porque los beneficios son múltiples. El primero en el que siempre pensamos es en las mejoras que producirá en la incontinencia urinaria ya que mantener esa zona muscular a punto es una gran ayuda para controlar las perdidas. Para mejorar el fortalecimiento de esta zona existen múltiples propuestas; las más accesibles giran en torno a la realización rutinaria de ejercicios del método kegel, la gimnasia hipopresiva o el uso de otros elementos como las bolas chinas, que deben acompañarse del ejercicio pélvico.

Todos estos ejercicios son un simple medio para un fin común, mejorar nuestro suelo pélvico y, con ello, nuestra incontinencia urinaria. Pero no es el único beneficio de mantener a punto estos músculos que, por ser internos, suelen pasar desapercibidos en cualquier entrenamiento (aunque cada vez son más los gimnasios femeninos que los incorporan en sus rutinas).  Otro de los beneficios es mejorar nuestra calidad sexual. Trabajar nuestro suelo pélvico no solo nos ayuda a mejorar o prevenir diferentes molestias sino que nos permitirá también disfrutar de orgasmos más intensos y de hacer que nuestra pareja también los disfrute al poder trabajar nosotras sobre esta zona durante el sexo. (más…)

Nuestra salud mental

Lo bueno primero, la esperanza de vida de las mujeres en España es de 84,9 años (78,9 años para los hombres). Lo que implica que los datos de longevidad femenina son esperanzadores pero, pese a lo que pueda parecer, no implican una mayor salud. De hecho las mujeres sufren más enfermedades a lo largo de su vida pese a las notables mejoras sociales en el estilo de vida femenino y lo concienciadas que estamos de cuidarnos día a día, hacer lo posible por la prevención de enfermedades y acudir a revisiones rutinarias.

Aunque el sexo femenino suele verse menos afectado por enfermedades relacionadas con el alcohol y el tabaco o las ligadas a los esfuerzos físicos sí es cierto que determinados diagnósticos son más comunes en mujeres. Es el caso de la diabetes, los tumores malignos, la anemia, el colesterol o las depresiones entre otros. (más…)

Intimidad y pareja no son enemigos

Sentirse bien en pareja y cuidar de una relación es una tarea de dos, una tarea que se complica con la escasez de tiempo, la convivencia familiar y la falta de intimidad. Tanto de la intimidad propia como de la de pareja, ya que a veces se hace muy difícil encontrar el momento de estimular esa intimidad mutua que tanto necesitamos.

Para conservar nuestra intimidad personal debemos tener claro que no todo lo que nos apasiona tiene porqué apasionar también a nuestra pareja, y viceversa. Por ello se hace fundamental que sigamos teniendo nuestro espacio para conservar las aficiones personales que nos hagan felices y realizadas, a la vez que dejar espacio para que él también las mantenga. Esto se hace más difícil en familia, el tiempo para una misma es casi nulo y mantener la intimidad se hace más complicado por el poco espacio del que disponemos para realizar tareas más relajadas. Pero no debemos olvidar que sintiéndonos bien con nosotras nos será más sencillo hacerlo con los demás. (más…)