¿Sabías que puedes recuperarte del resfriado comiendo?

¿Sabías que puedes recuperarte del resfriado comiendo?

Con la llegada del frio y la bajada de temperaturas, llega una época que a nadie le gusta: la temporada de gripes y resfriados. En esta época del año nuestras defensas bajan y por ello nuestro organismo es más propenso a padecer cualquier tipo de catarro. Podemos estar baja de defensas debido fundamentalmente a una mala alimentación, aunque pueden influir otros factores como el estrés.

La alimentación es muy importante ya que puede ayudar a prevenir la aparición del resfriado, actuando de escudo protector con nuestras defensas. Comer bien puede ser útil a la hora de aliviar síntomas, haciendo que te repongas antes de la gripe o resfriado.

Como ya sabes, los principales síntomas del resfriado son: la congestión nasal, la tos, fiebre, cansancio, malestar general, dolor de garganta etc.

Hoy queremos hablarte de alimentos que puedes incluir en tu dieta, para pasar por el molesto resfriado de una mejor manera, y consiguiendo incluso aliviar síntomas y que te sientas mejor. Por supuesto, todo ello acompañado de las medicinas que te haya recetado tu médico de cabecera, que normalmente suelen ser medicamentos para aliviar el dolor de garganta como el paracetamol o el ibuprofeno, y en los peores casos suelen ir acompañados de antibiótico. Así que ya sabes: toma nota de nuestros alimentos y que el resfriado no te amargue el invierno.

 

¿Qué alimentos pueden ayudarte con el resfriado?

 

Hay numerosos alimentos que pueden ayudarte con esto, algunos muy conocidos por toda la población y otros no. ¿Quién no conoce el famoso caldo de pollo de la abuela? Seguramente todas lo conocéis por eso hoy queremos mencionaros también otros alimentos beneficiosos.

  • El primer lugar tiene que ser para el caldo de pollo casero (no preparado de envase). Es rico en vitaminas como la A y la C, y contiene además la proteína del pollo. Ayuda a recuperar fuerzas y favorece el sistema inmune y la eliminación de mucosidades. También previene la deshidratación.

 

  • Miel: se recomienda consumir este alimento si tienes dolor de garganta. Un vaso de leche calentita con miel consigue suavizar la garganta. Es perfecto para tomarlo a cualquier hora, pero especialmente antes de irnos a la cama. Pues a mucha gente le cuesta conciliar el sueño debido al dolor de garganta y la tos. Puedes añadir la miel también a tu té favorito.

 

  • Las frutas y verduras que son ricas en vitaminas C, A, y E, ayudan al sistema inmunitario. Dentro de esta categoría encontramos las naranjas (que puedes comerlas peladas o en zumo), el limón (rico en vitamina C) el brócoli y las zanahorias entre otros. Te recomendamos exprimirte un zumo natural de naranja cada mañana. También puedes añadir un chorrito de limón a tus comidas y bebidas favoritas (como el agua). Y para los picoteos puedes incluir zanahoria, que puedes ingerir sola o con humus (ésta última modalidad está ganando cada vez más popularidad).

 

  • Jengibre: este alimento alivia la congestión, y favorece la limpieza del tracto respiratorio. Hay multitud de recetas a las que puedes añadir el jengibre. Quizás la más conocida sea el té de jengibre, pero puedes añadírselo casi a cualquier comida que te guste.

 

  • Zinc: se encuentra en los alimentos ricos en proteínas (carnes, aves, pescados, maricos, etc…) y en frutos secos como las nueces. Acortan la duración del resfriado, por ello te aconsejamos incluirlos en tu dieta, pero especialmente cuando estés mala. Como ya te contamos con anterioridad es mejor que te decantes por las carnes blancas, como las aves, porque contienen menos aporte calórico.

 Queremos darte una receta que combina parte de los alimentos que te acabamos de mencionar y que está riquísima. ¡Apunta!

Pollo con miel y jengibre

Ingredientes:

-Pechugas de pollo.

-Jengibre.

-Limón.

-Soja (opcional).

Pasos:

  1. Precalienta el horno a 200 grados.
  2. Pela el jengibre, rállalo y resérvalo en un bol.
  3. Incorpora en el bol del jengibre, el zumo de limón, la miel, y la soja (como te hemos dicho es opcional). Mezcla todo hasta que esté uniforme.
  4. Cubre la bandeja de horno con papel vegetal.
  5. Baña tus filetes de pollo en la mezcla y estíralos sobre la bandeja.
  6. Colócalos en la bandeja y cocínalos en el horno durante 20 minutos.

 

¡Listo! A disfrutar. Esta receta puede hacerse también con los filetes a la plancha, nunca fritos, porque daría un aporte de calorías innecesario.

 

Otros consejos:

 

  • Hidrátate. La hidratación es vital para tratar el resfriado. Si sufres perdidas leves, no es aconsejable beber antes de irte a dormir, pues podrías favorecer las pérdidas durante el sueño.

 

  • Abrígate. Es importante que salgas abrigada a la calle, especialmente necesitas cubrir la zona de la garganta. ¿Por qué? Sencillo, los cambios bruscos de temperatura influyen. Salir de casa o del trabajo donde estás calentita, al frío de la calle nos afecta. Ten mucho cuidado a la hora de practicar deporte, y no te olvides de salir abrigada del gimnasio. Mucha gente sale sudando de hacer deporte y no se abriga correctamente, porque en un primer momento no nota el frío.

 

  • Hacer vahos. Calienta en un recipiente agua hasta que hierva, inclínate sobre el mismo (sin introducir la cabeza dentro del agua) y cúbrete con una toalla. Respira dentro de este espacio que has creado durante 10 minutos. Con ello favorecerás la limpieza del tracto respiratorio, aliviarás la congestión y te sentirás mucho mejor.

 

Por último queremos dejarte la opción de vacunarte. Hoy en día todos los centros de salud ofrecen vacunarse en época de gripe. Tan solo tienes que pedir cita y acudir el día y a la hora indicada. Prevenir es más sencillo que curar.

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¡Que pases un feliz día!

 

 

¿Sabes que ejercicios realizar en el gimnasio?

¿Sabes que ejercicios realizar en el gimnasio?

Ahora que el frío se ha instalado entre nosotros, ya no apetece tanto hacer deporte en el exterior. La cosa empeora si, además, está lloviendo. Nos suele dar pereza y terminamos por abandonar durante el invierno algo que nos beneficia mucho, como es hacer ejercicio. Como bien sabes practicar deporte tiene muchísimas cosas positivas, entre otras gracias a ello:

  • Te sentirás de mejor humor.
  • Te notarás más enérgica.
  • Consigue disminuir el estrés.
  • Ayuda a que concilies mejor el sueño por las noches.
  • Evitarás el sobrepeso.
  • Reduce el nivel de depresión.

Esto son solo algunos de los beneficios que tiene, hay muchos más. Es muy importante que trates de mantener una constancia en el deporte en todas las etapas de tu vida, pero especialmente durante la menopausia. Ya sabes que puede ayudarte a enfrentar esta etapa de tu vida de una mejor manera, con una actitud mucho más positiva y evitando y/o ayudando a enfrentar algunos de sus síntomas.

Por ello, y para que el clima no sea una excusa queremos hablarte de los ejercicios que puedes realizar dentro del calorcito del gimnasio, evitando mojarte y coger frío en el exterior. No olvides que otra ventaja del gimnasio es que allí contarás siempre con la presencia de un especialista, al que podrás acudir siempre que tengas dudas a la hora de realizar un ejercicio. Nadie mejor que el/ella sabrá aconsejarte que es lo que más te conviene.

 

¿Qué ejercicios puedo realizar en el gimnasio?

Existen multitud de ejercicios y/o actividades que puedes realizar dentro del gimnasio, pero es cierto que a veces nos da pereza o vergüenza preguntar a los monitores o buscar información por nuestra cuenta. Para que eso no te pase vamos a contarte que puedes hacer una vez rota la barrera inicial de apuntarse al gimnasio.

Hay numerosas actividades dirigidas a las que puedes acudir y que pueden ayudarte. Además, contarás con la presencia de un monitor especializado, que será capaz de guiarte y animarte a lo largo de la clase. Eso para muchas personas es decisivo a la hora de decantarse por realizar ejercicio por su cuenta o en conjunto. Así que primero vamos a recomendarte algunas clases colectivas y posteriormente te hablaremos del ejercicio en solitario. Dentro de las clases multitudinarias te aconsejamos asistir a las siguientes:

 

  • Clases de hipopresivos: esta actividad está cobrando cada vez más popularidad entre las mujeres. El objetivo de estos ejercicios es disminuir la presión en el suelo pélvico. Como ya sabes, esto ayuda muchísimo cuando tienes prolapso o pérdidas leves. Dentro de esta clase podemos encontrarnos con mujeres de todas las edades, tanto mujeres que están en la menopausia o post menopausia, como mujeres que han sido madres. Estas clases no se imparten en todos los gimnasios, aunque cada vez más centros se están concienciando de la importancia de estos ejercicios y los están incorporando en sus horarios de actividades.

 

  • Yoga: dentro de esta clase harás estiramientos beneficiosos para tu cuerpo. Y a la par que ejercitas tu musculatura, ejercitarás tu mente. Este deporte gana cada vez más adeptos debido a la gran desconexión y relajación que sientes durante y después de la clase. Ayuda a disminuir el estrés. Es ideal y lo puedes practicar en cualquier lugar. Queremos advertirte que los primeros días serán un reto, pues los estiramientos y ejercicios no son fáciles y no suelen salir a la primera, pero no te rindas a la primera. Con el paso del tiempo, agradecerás incluir esta actividad en tu rutina. ¡Puedes con todo!

 

  • Natación: en su día ya te hablamos de los beneficios de la natación, te lo recordamos aquí. Este deporte también puede realizarse en solitario, pero mucha gente prefiere las clases, ya que en ocasiones puede ser más ameno ser guiada por un monitor especializado. Es perfecto para aquellas personas que tienen los huesos frágiles puesto que no es un deporte de impacto. En el agua te sientes más ligera y capaz de todo. Y lo más importante, sumergirte hace que desconectes, lo des todo, y luego seas capaz de conciliar un sueño profundo y reparador.

Si lo que más te motiva y te convence es el deporte en solitario hay distintos ejercicios que puedes realizar. Una cosa positiva de realizar el entrenamiento por tu cuenta es que no estás sujeto a los horarios de las clases y podrás ir cuando mejor te venga. No olvides que si tienes dudas siempre puedes consultar a un especialista. Algunos de los ejercicios que queremos recomendarte son:

 

  • Andar en la cinta: anteriormente ya te hablamos de los beneficios de caminar aquí. Comprendemos perfectamente que en invierno salir a caminar no apetece mucho, debido fundamentalmente al clima. Pero no tienes porque decir adiós a esta rutina tan saludable y beneficiosa para tu cuerpo solo porque haga frío. Dentro del gimnasio hay cintas para correr o caminar, son máquinas en las que puedes continuar caminando sin moverte del sitio, y en las que puedes regular la velocidad y la inclinación entre otras cosas. No te recomendamos correr en estas máquinas sino estás acostumbrada a ello, o si no tienes el suelo pélvico tonificado y en forma, ya que se considera un deporte de impacto y eso puede afectar a las pérdidas leves. Lo que si te aconsejamos es caminar en dicha maquina, es entretenido y el tiempo se pasa volando. Puedes continuar realizando el deporte que más te gusta sola o acompañada de tu pareja y/o amigas. ¡Pruébalo!

 

  • Pesas: es bueno realizar ejercicios con pesas o mancuernas ya que ganarás fuerza, estabilidad y además tonificaras tu cuerpo. Si sigues una rutina de pesas con perseverancia tu cuerpo lo notará. En la mayoría de los gimnasios puedes encontrar tablas de rutinas con pesas, que podrán servirte de guía.

 

  • Bicicleta: si andar te resulta aburrido siempre puedes optar por la bici. Dentro de los gimnasios suele haber distintos tipos de bicicletas estáticas, en ellas podrás pedalear sin moverte del sitio. Es cuestión de encontrar la que más se adapte a ti. Realizando este ejercicio cardiovascular no solo quemas calorías, sino que favoreces que circule la sangre en tus piernas. Eso es perfecto si tienes las piernas cansadas, algo muy común durante la menopausia. Acuérdate de ajustar el sillín a la altura de tu cadera.

 

Esto son solo algunos ejemplos de ejercicios que puedes realizar, tanto por tu cuenta, como con la presencia y ayuda de un especialista. No te pongas excusas y empieza a hacer deporte (si no lo haces ya). ¡Ya verás como te vas a sentir estupenda!

 

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¡Que pases un feliz día!

 

 

Rompe el tabú de las pérdidas leves

Rompe el tabú de las pérdidas leves

¿Qué son las pérdidas leves?

Se trata de pequeñas pérdidas involuntarias en lugares y momentos no deseados que afectan, principalmente a mujeres que llevan una vida normal. Seguramente notes que tienes una necesidad fuerte y repentina de ir al baño, pero eres incapaz de retenerla.  

Muchos son los momentos del día en los que puedes experimentar pérdidas leves, como por ejemplo, al estornudar o toser, al reír, o incluso al realizar algún esfuerzo o ejercicio físico.

Es importante señalar que no estamos hablando de una enfermedad sino de la consecuencia de una alteración.  Los profesionales de este campo mencionan que es más común entre las mujeres, en los niños y en los ancianos.  Por lo tanto, te recomendamos no preocuparte en exceso por ello ya que es una situación perfectamente normal. No eres una extraña y no tienes que tener complejo de ello. Miles de personas se encuentran en la misma situación que tú y pueden continuar con su rutina diaria tomando algunas precauciones y siguiendo ciertas indicaciones para reducir este problema. Por todo ello, es muy necesario estar bien informado/a sobre el tema.

 

Pero, ¿cuáles son las causas?

Algunos de los factores que atienden a este problema y que queremos resaltar son:

  • El principal motivo es el debilitamiento del suelo pélvico. Con la edad y el embarazo se pierde elasticidad en el suelo pélvico, y esto afecta directamente a la hora de contener los escapes.
  • Alteraciones en los músculos de tu suelo pélvico.
  • Daños neurológicos.
  • Enfermedades como la diabetes, o la obesidad.

Si tienes pérdidas leves debes acudir a un especialista para descartar otras patologías, como las anteriormente descritas.

La mayoría de mujeres experimentan pérdidas leves al toser o al estornudar, realizar actividades físicas con gran desgaste o incluso, al mantener relaciones sexuales o sufrir un ataque de risa.

Esta situación que estás experimentando puede afectarte en tu día a día, pero es un proceso totalmente normal por el que la mayoría de mujeres pasan. Como siempre, queremos recordarte que mantener una actitud positiva es muy importante, y que en ningún momento debes sentir tristeza por esto. Recuerda que tú puedes con todo.

 

¿Y ahora qué?

Como te decíamos, sufrir pérdidas leves no implica alterar tu vida por completo o la imposibilidad de seguir con tu rutina diaria, en el post de hoy te damos algunos consejos para que esta situación afecte lo menos posible a tu vida.

Cuida tu alimentación: Es muy importante seguir una dieta equilibrada. Evita el sobrepeso para reducir la presión intrabdominal. Como bien sabes, experta en vivir, una alimentación adecuada te ayuda a prevenir este, y otros problemas.

– Trata de no ingerir bebidas antes de irte a la cama a dormir.

Adiós a los malos hábitos: Reduce el consumo de bebidas como el café, los refrescos, las bebidas carbonatadas, los cítricos y el alcohol. Además, así te sentirás menos hinchada.

Evita las comidas picantes, son tu mayor enemigo.

– Debes aumentar el consumo de fibra para evitar el estreñimiento.

No fuerces al ir al baño, ya que podrías dañar los músculos de tu suelo pélvico.

Ejercita el suelo pélvico, con esto también ayudaras a reducir las pérdidas. Para ello es aconsejable realizar ejercicios de puente de glúteos, elevación de piernas y el famoso ejercicio de Kegel. Muy pronto te hablaremos de estos ejercicios que puedes empezar a realizar y practicar para fortalecer tu suelo pélvico.

 

Tipos de pérdidas leves

A continuación, queremos destacar los tipos de pérdidas más relevantes que existen y que puedes experimentar a lo largo de tu vida. Ya que estar correctamente informada puede marcar la diferencia a la hora de hacer este trastorno más llevadero.

De esfuerzo: este tipo de pérdidas se producen al realizar cualquier movimiento o actividad física. Como, por ejemplo, la risa, el estornudo, el deporte, la sobre carga, etc. Esto se debe a que el esfuerzo físico implica una mayor presión sobre el abdomen.

De urgencia:consiste en pérdidas involuntarias asociadas a una necesidad inevitable y repentina de ir al baño con urgencia.

Mixta:  las pérdidas mixtas es otro tipo de pérdidas y es una mezcla entre las dos anteriores.

No olvides acudir a tu especialista en cuanto tengas la más mínima sospecha. Ya sabes que es la persona más indicada para aconsejarte y cuidar de tu salud. Y, sobre todo, destacar que las pérdidas no se producen debido a otras alteraciones y/o enfermedades.

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Prolapso femenino: lo importante es identificarlo

Prolapso femenino: lo importante es identificarlo

Según los expertos cerca del 50% de las mujeres tienen problemas en el suelo pélvico. (Fuente: https://bit.ly/2QKlvo0) El prolapso genital femenino es el descenso de los órganos de la zona pélvica debido a que se debilitan sus estructuras.

El origen de dicha situación se relaciona con el parto vaginal y con el instrumental empleado como los fórceps, que puede aumentar el riesgo de prolapso. Otros factores a considerar son la edad, el estreñimiento, los deportes de impacto, la obesidad y el tabaquismo.

 

¿Qué es el prolapso?

El prolapso también es conocido como “epidemia silenciosa”, ya que es una patología callada por millones de mujeres que exige una recuperación inmediata. Pero, ¿qué es exactamente? Se entiende como un descenso, en mayor o menor grado, de uno o varios órganos de la cavidad pélvica. Es muy importante que estés bien informada sobre el tema.

 

Entiende los síntomas

Uno de los principales síntomas es la aparición de pequeños bultos en la zona genital que dan lugar a una sensación de pesadez. Es muy habitual que tengas dificultades para ir al baño, que padezcas incidencias y puedes notar molestias durante las relaciones íntimas.

Vamos a enumerarte los síntomas genitales  y pélvicos que pueden alertarte sobre un posible prolapso:

  1. Sensación de bulto.
  2. Pesadez o presión dentro de la cavidad.
  3. Excesiva dilatación (asociada frecuentemente al prolapso uterino).
  4. Dolor o malestar en tu zona lumbar.
  5. Presión abdominal acompañada de dolor.
  6. Dificultad para insertar un tampón u otro elemento relacionado.

 

No podemos olvidarnos de los síntomas que están relacionados directamente con la hora de ir al baño:

  1. Necesidad de ir al baño durante el día y la noche.
  2. Fuerte urgencia de ir al baño asociada a pérdidas leves.
  3. Pérdidas leves de urgencia extrema.
  4. A la hora de ir al baño puedes notar que vas de manera irregular y
  5. Infecciones habituales.

 

También hay una serie de síntomas intestinales vinculados al prolapso:

  1. Puedes tener dificultades para vaciar tu intestino.
  2. Estreñimientos que pueden dificultar tu vida diaria.
  3. Sensación constante de presión de la zona del recto.

 

Por último, nos centraremos en los síntomas que afectan a tu vida sexual:

  1. Dolor o sensación desagradable durante o después de mantener relaciones sexuales.
  2. Dificultad durante la penetración.
  3. Pérdidas leves durante tus relaciones sexuales.
  4. Sensación de orgasmo inexistente.
  5. Disminución de excitación sexual.

 

¿Y ahora qué?

A pesar de que se trate de un problema que puede afectar en tu día a día es importante ser optimistas. Se pueden mejorar los síntomas siguiendo un tratamiento definido por tu especialista y se puede revertir según el grado de prolapso. Por todo ello es muy necesario que estés informada, ya que si actúas a tiempo y mantienes una actitud positiva podrás con todo.

En general, un prolapso es la consecuencia de tener debilitados los músculos o algún órgano de tu suelo pélvico ya sea por:

  • Un parto.
  • Una excesiva presión por estreñimiento crónico.
  • El impacto repetitivo por determinados deportes.
  • Otros factores genéticos, etc.

 

Una vez abordados los síntomas, es indispensable saber que hay ciertos factores que nos predisponen para que suframos un prolapso, y que podemos evitar:

  • Presta atención a tu postura: Tanto de pie como sentada, es necesario que tengas una postura correcta y una alineación adecuada de la espalda. Con ella conseguirás activar tus músculos profundos del abdomen, liberarás presión del suelo pélvico, relajarás el diafragma y la respiración será más profunda.
  • Ten una postura correcta para ir al baño: Evita empujar de manera brusca y aguantar tu respiración. Para una correcta postura ponte en cuclillas con las rodillas flexionadas por encima de 90º inclinando hacia delante tu tronco. Es genial que hables o que cantes para controlar mejor tu respiración.
  • Presta atención a tu estreñimiento y busca un tratamiento para recuperar tu flora lo más pronto posible.
  • Cuida tu alimentación, pues el sobrepeso afecta a tu suelo pélvico.
  • Despídete de la ropa ajustada ya que provoca una presión innecesaria para tu abdomen.
  • Acude a tu médico habitual, lo mejor es que te haga una valoración un especialista.

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No renuncies al placer en vuestra relación

No renuncies al placer en vuestra relación

La menopausia es una etapa normal en la vida de toda mujer, que conlleva una serie de cambios hormonales, entre los que se incluyen cambios en la sexualidad, motivados por la falta de producción de estrógenos en los ovarios.

Debido a esto, la relación de pareja se puede ver afectada, ya que no sólo hay que hacer frente a las transformaciones físicas que se producen en tu cuerpo sino a otras molestias propias de este proceso como pueden ser los sofocos, etc.

En este momento el apoyo de tu pareja, su compañía, amor y complicidad incondicional, son un pilar fundamental en el que apoyarte. Sin embargo, está en tu mano seguirte sintiendo como la mujer fuerte y poderosa que eres, que afronta, fruto de la experiencia, una nueva etapa en la vida, y que puede ser tan placentera como cualquier otra si tenemos en cuenta ciertos aspectos.

Nosotros podemos con esto y más

Algunos de los cambios físicos que experimenta nuestro cuerpo durante la menopausia es la sequedad vaginal, dificultando las relaciones sexuales, así como la aparición de pérdidas leves.

Sin embargo, lo más importante es la actitud a la hora de paliar los síntomas de la menopausia. Y es que la madurez, es un sinónimo de experiencia y muchas mujeres la aprovechan para ser más felices, centrarse en ellas mismas y tomarse la vida de otra manera.

Los síntomas de la menopausia se pueden combatir con ayuda de nuestro ginecólogo, quien nos indicará cómo sobrellevar, de la mejor forma posible, esta etapa de nuestra vida. Este es, además, el momento de disfrutar la sexualidad de forma plena sin temor a un embarazo no deseado y con la tranquilidad de la experiencia y complicidad que os caracteriza.

Además, muchos son los estudios que demuestran que la menopausia es el mejor momento para la convivencia con tu pareja. Mirando el lado positivo, tus hijos ya se han hecho mayores, y puedes aprovechar para estrechar tu intimidad y favorecer la complicidad entre ambos.  De esta manera, sumarás seguridad en ti misma y vuestra relación estará más consolidada.

Sexo en la menopausia

La capacidad sexual no depende de la edad reproductiva, por lo tanto, ¿por qué no seguir disfrutar del sexo durante la menopausia? Queremos darte una serie de recomendaciones para que puedas seguir disfrutando durante esta etapa de tu vida íntima, apunta:

  • Tu imaginación es el mejor recurso: Tienes que saber que el cerebro es tu órgano sexual principal. Es muy importante que sigas pensando en el sexo, fantasías incluidas, ya que contribuirás a que no pierdas ese interés por practicarlo.
  • Ten un estilo de vida saludable: No hay que olvidar que es de vital importancia practicar ejercicio, tener una dieta equilibrada y dormir lo suficiente. De esta manera, mejorarás tu autoestima y no solo eso, ya que además reducirás el riesgo de padecer muchas patologías.  Todo ello tendrá efectos positivos en tu calidad de vida y también en el plano de la sexualidad.  Que no se te olvide que el envejecimiento no es la causa de una disminución de la capacidad de respuesta sexual de una mujer.
  • Ejercita tus músculos de la vagina: Una de nuestras propuestas son los ejercicios de Kegel y la fisioterapia dirigida con el fin de solucionar las disfunciones del suelo pélvico y fortalecerlo.  Gracias a ello, mejorarás la fuerza y el tono muscular de esta zona, ralentizando la pérdida de flexibilidad y la atrofia de los tejidos vaginales que se producen durante la etapa de la menopausia y combatiendo, de este modo, también, las pérdidas leves.
  • Planea vuestros encuentros más íntimos: Piensa y define un encuentro para los dos.  Cambiar de ambiente de vez en cuando sirve para evitar la rutina.
  • La comunicación con la pareja es lo más importante: No tienes que tener miedo a comentarle a tu pareja tus sensaciones y necesidades. Muchos problemas se pueden solucionar hablando, y es que… ¿quién mejor para comprenderte?
  • No te pongas límites: No hay edad para el amor, ni para el sexo, así que disfruta de ambos. Déjate llevar y vuestra relación será fuerte.

Así pues, el sexo no se acaba, ni muchísimo menos, con la menopausia. Podemos seguir disfrutando de él a cualquier edad si sabemos adaptarnos a los cambios que nuestro cuerpo nos va pidiendo y, sobretodo, siendo capaces de aceptarlos y aceptarnos a nosotras mismas. Se trata de ir redescubriéndonos sexualmente, tanto de manera individual, como en pareja, para seguir gozando de esta maravillosa experiencia, y seguir recorriendo el camino que llamamos vida.

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Suelo Pélvico: Todo lo que necesitas saber

Suelo Pélvico: Todo lo que necesitas saber

Las pérdidas leves son un trastorno habitual, seguramente más de lo que te imaginas. Suele producirse por un debilitamiento de la musculatura de nuestro suelo pélvico, pero, ¿por qué se produce? Te lo contamos en el post de hoy.

¿Qué es el suelo pélvico y qué lo debilita?

Para comprender esta parte de tu cuerpo de manera sencilla, vamos a entenderlo como un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en la parte inferior del tronco, y que tiene como función, sostener los órganos del abdomen (la uretra, la vejiga, el útero, la vagina y el recto) para que funcionen de manera correcta.

Un suelo pélvico debilitado puede provocar diferentes problemas a nuestro organismo, entre ellos: pérdidas leves, dolor de espalda e incluso, disfunciones sexuales, entre otras. El estado de esa musculatura puede estar ligada con los embarazos, pero también con hábitos de tu día a día. Por ello… ¿sabes qué factores pueden contribuir al debilitamiento del suelo pélvico?

  • Parto vaginal: Se considera la principal causa de debilitación de esta musculatura, y es recomendable que tu especialista vigile tu suelo pélvico tras el parto de tus hijos.
  • Estreñimiento crónico: También es un factor que favorece el desgaste muscular del suelo pélvico.
  • La práctica de deportes de impacto: Hay que tener en cuenta que no todos los ejercicios son beneficiosos para todas las personas, en concreto los de impacto pueden producir una sobrecarga intrabdominal y se desaconsejan si sufres pérdidas leves.
  • El sobrepeso: Es muy importante que hagas una dieta equilibrada y controles tu peso para que no se produzca un debilitamiento de los tejidos que sostienen la vejiga.
  • Enfermedades respiratorias y tratamientos agresivos: Los excesos de tos y el tabaquismo pueden producir consecuencias nefastas para tu organismo. Además, tratamientos agresivos como la radioterapia puede alterar la estructura de tu suelo pélvico.
  • Retención de líquido: Muchos son los expertos que aclaran dicha situación, pues advierten que es muy peligroso no acudir al baño cuando es necesario, ya que “aguantar”, provoca debilitación en la zona pélvica.
  • Exceso de carga: No hay que sostener muchopeso, pues importantes problemas de salud están ligados a esta práctica. No sólo consecuencias negativas relacionadas con tu suelo pélvico, sino también a nivel articular, entre otros.

¿Qué ejercicios son buenos para fortalecer el suelo pélvico?

Los expertos mencionan que tenemos que evitar los deportes de impacto, tales como correr, jugar al tenis, baloncesto, pádel o practicar aeróbic. Esto se debe a que los deportes de impacto provocan un aumento importante de la presión generada en el interior de la cavidad abdominal, es decir, una presión intraabdominal, especialmente, al elevar peso.

Sin embargo, otros ejercicios como el yoga o pilates inciden mucho en el control postural, facilitando que trabajes este tipo de musculatura de la que no siempre somos conscientes y de una forma segura para tu salud.

Una vez que hayas ejercitado tu suelo pélvico, puedes seguir con tus deportes favoritos, e incluso practicar deportes de impacto, siempre y cuando fortalezcas, previamente, esta musculatura. Como te hemos contado en anteriores post, los ejercicios Kegel son los más adecuados y recomendados, sobre todo para tomar consciencia de qué musculatura compone el famoso suelo pélvico, pero no son los únicos, ya que también puedes realizar gimnasia hipopresiva y las bolas chinas.

Además, es importante que atiendas a una serie de consejos que hemos preparado para fortalecer y mejorar tu suelo pélvico.

  1. Evita retener la vejiga, pues debemos ir al baño unas 6 veces al día aproximadamente. Además, es importante que se vacíe tu vejiga sola y no fuerces o empujes con tus abdominales.
  2. Bebe 2 litros de agua al día, ya que es muy importante que tu organismo esté hidratado y tu vejiga funcione de manera continuada.
  3. Cuida tu zona íntima con productos especiales.

Fortalecer el suelo pélvico es esencial para tener una mayor calidad de vida ya que nos ayuda con las pérdidas leves, pero también porque mejora nuestra vida sexual, mejorando, e incluso previniendo, diferentes molestias y pudiendo disfrutar, a su vez, de orgasmos más intensos, tanto para nosotras como para nuestras parejas, al poder tener control de esa zona durante el sexo.

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